Nada es gratis en la vida. Y menos una mercancía tan apetecible como la Selección mexicana.

Desde este lunes, los jugadores de la Selección mayor se concentran en un exclusivo comple­jo deportivo de San Diego, California, para conocerse mejor, disputar dos partidos amistosos, pero sobre todo, para grabar co­merciales a los patrocinadores principales de la Femexfut. Entrenarán un rato, descansarán algunas horas, pero serán requeridos para grabar, repetir y volver a grabar.

La principal fuente de ingresos de la Federación no son las taquillas, como en la época romántica del futbol. Aquí el negocio viene de la chequera de los patrocinadores. En el documento denominado Premisas operativas del Área de Comercialización, relativo al presupuesto 2011, se establece que tendrán que ingresar en este año 539 millones 500 mil pesos.

Los llamados “Patrocinadores Máster”, más la firma de uniformes alemana Adidas, aporta­­rán 400 millones 700 mil pesos en 2011. Luego, los seis “Asociados Plus” pagarán 31.5 millones. Otros siete asociados devengarán 94.5 millones, mientras que por concepto de licencias se recibirán 12.8 millones. Gracias a esos ingresos, cada jugador de la Selección mexicana que participe en la Copa Oro y que ga­ne el torneo, recibirá 30 mil dólares, mientras que al entrenador José Manuel de la Torre le tocarían 250 mil dólares. Mejor les irá a los que participen en la Copa América pues Luis Fernando Tena recibiría 350 mil dólares y cada jugador 30 mil en el caso poco probable de que México sea campeón.

En otro documento denominado Proyectos comerciales 2010-2014 de la Dirección General de Comercialización de la FMF, se establece que habrá un Patrocinador Estratégico, cuatro Patrocinadores Máster, un Patrocinador Asociado Plus y siete Patrocinadores Asociados, los cuales tendrán “exclusividad de categoría” y podrán utilizar las leyendas “Orgulloso patrocinador/Patrocinador Oficial/Producto Servicio Oficial y Socio Comercial” de la Selección nacional.

Dependiendo del paquete que adquiera cada firma son las posibilidades de explotación de imagen con la FMF y el paquete más suculento es el acceso directo a que los futbolistas se conviertan en la “imagen de éxito” para su marca. Esta última parte es la que más conflictos causa, porque el jugador en lo individual tiene ganancias millonarias por explotación de su imagen, mientras que con la cami­se­ta verde apenas le corresponde un porcentaje mínimo.

Esta reunión tan larga de San Diego no es únicamente para armonizar un grupo previo a la Copa de Oro. Es la oportunidad de, en casi 10 días, montar toda la estructura comercial para que los jugadores, luego de comer y entrenar, se desgasten la garganta para ensayar bailes ridículos, voces impostadas y múltiples repeticiones de los comerciales que salieron mal. Y todo a cambio de un mínimo porcentaje de las millonarias ganancias que deja a la FMF su mejor producto, llamado “selección nacional”.