Increíblemente, cuando nos disponemos a celebrar el Bicentenario de nuestra Independencia y el Centenario de la Revolución, nuestro país sigue inmerso en problemas que otras sociedades superaron 30 años atrás.

Estudiando un poco la historia del futbol inglés, el Liverpool, equipo importante y ganador, fue el primer conjunto que apostó por la comercialización de su playera. Era el año de 1979, cuando la franquicia que innovó y desafió al monopolio, encontraba ingresos en una herramienta, hoy asquerosamente utilizada en México.

Cuando Los Reds deciden publicitar su playera con la marca Hitachi; la BBC , televisora dueña en esa década del futbol de la isla, determina dejar de transmitir sus partidos por dos años.

Dos larguísimos años donde el Liverpool se vio seriamente afectado en ingresos, comercialización e incremento de su popularidad. Aguantó como los grandes. Dígame usted si hoy lo hecho por este equipo no es un parteaguas. ¿Conoce en la actualidad a alguna franquicia que no utilice el patrocinio como su principal ingreso? ¿Encuentra, buscando en todas las ligas del mundo, un equipo que no comercialice su playera?

No existe. No hay. Todos, absolutamente todos, utilizan este recurso como parte fundamental en la generación de recursos.

Hoy, cuando corre el segundo semestre del 2010, 31 años después de lo hecho por los ingleses, nos encontramos con un Monterrey que desafía al duopolio televisivo propietario del futbol nacional. Confronta a Televisa y parece estar decidido a cambiar la historia de este país.

Hoy más que nunca, debemos ser rayados; es el momento de apoyarlos, arroparlos y cooperar como ciudadanos en la generación de una verdadera historia.

Ojalá aguanten, esperemos que, aunque pasen dos años o más, sostengan su postura, permitan la apertura, el crecimiento y la evolución de nuestra sociedad. Entonces sí, podremos celebrar una verdadera revolución e independencia deportiva.