Para muchas personas, la palabra adular tiene una connotación negativa, pero los expertos en management, relaciones interpersonales y relaciones públicas han encontrado que, si se hace bien, el ejercicio puede abrir muchas puertas.

A nadie le molestan los halagos, según encontró Jennifer Chatman, investigadora de la Universidad de Berckeley, en Estados Unidos, quien hizo experimentos para tratar de determinar el punto en que la adulación se volvía inefectiva y encontró que no existía, que la gente no se cansa de escuchar halagos.

Sin embargo, sí hay reglas que pueden ayudarte a hacer halagos que generen atracción y no incomoden. Estas reglas de Christine Akiteng está más orientadas a citas y flirteo, pero algunas pueden aplicarse en distintos ámbitos.

Reglas para principiantes:

Procura ser encantador (a)

  • Un tono divertido y juguetón hará que cada cosa que salga de tu boca suene tan dulce como el nectar.

Sé genuino

  • Hay una diferencia real entre los halagos excesivos y falsos, y aquellas frases naturales y bienintencionadas. Se trata de reconocer lo bueno y decirlo.

Comienza con lo visual

  • La parte visual es un buen lugar para comenzar porque obviamente mucha gente invierte mucho tiempo en su apariencia. Debes notar cuándo esa persona ha hecho un esfuerzo extra en mejorar su apariencia y reconocerlo. Aunque no sea la gran cosa, lo que importa es que tú lo reconozcas.

Vuélvelo personal

  • Hacer un halago sobre lo que alguien ha hecho es efectivo, pero halagar a la persona (el ser) es más efectivo. Por ejemplo, decir; “Eres un gran doctor o abogado” es bueno, pero decir “Me encanta tu sentido del humor/tu sonrisa”, le hará el día a esa persona.

Utiliza frases cortas

  • Largas divagaciones reducen el efecto del halago y además, podrías enredarte y decir cosas que contradijeran el efecto que querías lograr. Así que usa frases cortas. Una buena directriz es pensar antes en qué tipo de halagos te gustaría escuchar acerca de ti mismo.

Utiliza el elemento sorpresa

  • Decir: “Me encanta tu sonrisa” desde el momento en que conoces a alguien es una buena forma de comenrzar la entrevista o la cita, pero decirlo a la mitad del encuentro , cuando menos lo espera, es dinamita.

Haz contacto visual

  • Asegúrate de que tus palabras vayan acompañadas de contacto visual directo. Muestra interés genuino.


Sin embargo, siempre mantén en mente que el halago siempre funciona meor cuando el motivo para hacerlo es hacer sentir a la otra persona bien consigo misma.