El buen sexo va mucho más allá de los cuerpos. Tiene que ver con la personalidad, la individualidad y la unidad que se produce al momento de que dos personas se encuentran en el acto sexual. Tu estado físico, tu peso y la flexibilidad son factores que, según tus propios fantasmas, podrían limitar tu accionar sexual. Pero esto no es así. El sitio enplenitud.co elaboró una lista con las mejores posiciones sexuales que contribuyen al buen sexo ¡No te prives del placer por cuestiones de sobrepeso; diferencias de tallas o por falta de elongación! Toma nota.

PESO
Los kilitos de más pueden acomplejarte y podrían provocarte una merma en el rendimiento sexual. Una sensibilidad exacerbada puede aumentar el problema al igual que vivir pendientes “del que dirán”. Para un cambio positivo debemos plantearnos mejor la siguiente pregunta: ¿Por qué no perder algo de peso a través de una actividad sexual activa y vigorosa? Mientras más oxígeno consumas, más serán las calorías que vuelen de tu cuerpo ¡Suspira y gime tanto como puedas y gasta calorías! Las mejores posiciones:

– Dibujo mecánico: Si ambos amantes tienen sobrepeso, intenten lo siguiente: la mujer se recuesta plana sobre su espalda y abre sus muslos. El hombre se recuesta con sus caderas por debajo de los muslos arqueados. Así su zona abdominal tendrá espacio para respirar, y aún estarán en una gran conexión a través del resto del cuerpo.

-Posición simétrica: Para el hombre de peso normal y la mujer agradablemente voluptuosa, la mujer debe recostarse de costado y luego llevar su pierna superior hacia su pecho, o tan lejos como ésta pueda llegar. El hombre debe deslizarse por detrás de ella y abórdala por detrás, con sus rodillas sobre cada lado de la pierna de la mujer. La mujer puede controlar el ritmo sosteniendo la pierna superior de él.

-Desde atrás: Esta posición puede ser practicada por uno o ambos amantes con sobrepeso. Popularmente se le conoce como la posición del “perrito”. Todos conocen esta posición. Lo importante que deben tener en cuenta es tener todas sus partes alineadas y dentro del área deseada. El hombre puede reposar la zona abdominal sobre el derriere de la mujer, permitiéndose así penetrar completamente a su pareja sin el estorbo de los kilos demás. Mientras ambos disfrutan de la posición, la mujer puede mantener sus brazos erguidos sobre la cama, dependiendo de su peso, o puede aflojarlos y recostar la mitad de su cuerpo sobre la cama al tiempo que mantiene la posición de las piernas. Si lo desea, el hombre puede salirse y darle unos deliciosos besos.

TALLA

Las diferencias de talla tienen el potencial de desafiar nuestra astucia a la hora del sexo. Las mejores posiciones son:

– “Cucharita”: Es abrasadora y romántica. La talla no importa aquí, y los amantes podrán olvidarse de sus diferencias de altura y entregarse al placer del acto sexual. El hombre tiene que recostarse de costado por detrás de ella y penetrarla desde ahí. Esta posición es ideal para llenar de besos la espalda de la mujer, masajear los pezones y el clítoris. Para una penetración más profunda, ambos pueden recostarse en ángulos opuestos de 45 grados donde el vértice oficie de conexión entre ambos (parecido a una V).

-Jinete invertido: Esta posición ofrece una penetración completa y profunda. La mujer debe montar mirando los pies del hombre. Éste puede disfrutar de la visión de sus nalgas. Las diferencias de talla quedarán fuera de juego.

-El desprecio: ¿Extrañas el contacto ocular? ¿Los besos? ¿Y la fricción corporal completa? Aquí va una posición que ubicará sus cuerpos en forma verticalmente opuesta, y cercana a la altura de los ojos. El hombre debe enderezarse o reclinarse ligeramente. Ella debe montarlo mientras la hace subir y bajar. Debe mecerla con dulzura y besarla con pasión. Las manos están libres para hacer lo que quieran.

FLEXIBILIDAD
No estamos hablando de movimientos propios de un contorsionista profesional, sino de aquellos al alcance de toda persona normal. Las mejores posiciones son:

-Hombre en cuclillas: La mujer no debería experimentar problemas de flexibilidad, ya que se recuesta sobre la espalda de él y la arquea en forma de U. El hombre está de rodillas, con su espalda un poco inclinada, y aborda a la mujer, ubicando las piernas de ella lo más lejos posible de su pecho.
 Algunas mujeres podrán descansar sus rodillas sobre los hombros de su contraparte, dejando un ángulo de penetración muy preciso y profundo. Experimenten para ver cuán confortable lo encuentra ella.

– Él manda: Si quieres sentirte dominada, haz que él te tome por detrás haciendo un giro inesperado. Que te ubique en el borde de la cama y tú te pones de rodillas. Él debe empujarte hacia bajo de modo que tu cara quede contra las sábanas y tu parte trasera se mantenga levantada. Él debe penetrarte lentamente y arrastrar tus brazos hacia atrás. Sujétate de sus muñecas o antebrazos, mientras él te sostiene con firmeza. Adquieran un ritmo veloz o, si prefieren, opten por la penetración de forma violenta.

Es importante que no sobrepasen el punto de comodidad del otro. Aunque haya posiciones que buscan un juego más apasionado deben procurar no violentar a la pareja. Si sientes disgusto díselo y pídele que sea más amoroso y suave. Recuerda que ambos deben disfrutar por igual.