En algún momento, todos vamos a morir. Nadie ha ido y venido del más allá.

Sin embargo, existen curiosidades (comprobadas) acerca de los misterios de la  muerte y que pueden resultar desconocidos.

El portal 20minutos.es hace un recuento acerca de las situaciones que le suceden a nuestro cuerpo cuando nos vamos de este mundo.

Oído, lo último que se pierde
Cuando muere una persona,  la vista es lo primero en perderse, seguida del gusto, el olfato y el tacto. En el último lugar está el oído.

Tus propias enzimas te devoran
A los tres días de la muerte, las enzimas que una vez digerían los alimentos que consumes comenzarán a hacer lo mismo pero contigo. Las células fracturadas se convertirán en comida para las bacterias vivas del intestino, las cuales liberarán suficiente gas tóxico como para inflar al cadáver y forzar a los ojos a que se salgan de las órbitas.

Los conservadores evitan que te descompongas
Ahora lleva más tiempo la descomposición del cuerpo debido a los conservantes de los alimentos que comemos hoy en día.

Eyaculas cuando mueres
Cuando un hombre fallece, su cuerpo entra en una fase de relajación muscular que también afecta a la vesícula seminal, la cual descarga su contenido a las pocas horas de la muerte.

El cráneo y la pélvis “sobreviven” a la cremación
La pelvis y el cráneo, por tener mayor concentración de calcio, son capaces de sobrevivir al horno crematorio prácticamente intactos, aunque calcinados. Las llamas sólo consiguen reducir su tamaño en un 25 por ciento.

Los ruidos de un muerto
Los sonidos que se oyen en un cementerio, y que tanta mitología han creado, suelen proceder de la combustión y explosión del gas metano acumulado dentro de los féretros.

¿Cuántas personas han muerto desde que aparecieron los humanos?
Se estima que 100 000 millones de personas han muerto desde que surgieron los humanos.

La falta de oxígeno siempre es la causa de la muerte
La causa de muerte, en todos los casos, es la falta de oxígeno. Su reducción puede provocar súbitos espasmos musculares, o “fase agónica”, derivada de la palabra griega “agon”, o lucha.

El primer “enterrado” en el espacio
El creador de Star Treck Gene Roddenberry, fue la primera persona en poner sus cenizas en un cohete y ser ‘enterrado’ en el espacio.