Sarah Deming entabló una demanda en contra de los distribuidores en Estados Unidos de la película Drive así como contra el cine de su poblado (el cine Emagine Novi), diciendo que el trailer que la llevó a ver la película es engañoso, es decir, una especie de fraude publicitario que, sin embargo, pocos creen que llegue a prosperar.

Lo que Deming alega es que de acuerdo al avance que vio, esperaba que Drive fuera una cinta de acción y velocidad mucho más al estilo de Rápidos y Furiosos, en lugar del drama interno y con ambiente retro con, precisamente, pocas muestras de habilidad al volante que entrega el director Nicolas Winding Refn con Ryan Gosling y Carey Mulligan como protagonistas.
 
Por si fuera poco, Deming agrega a su demanda que la película inlcuye racismo gratuito, deshumanizante y difamatorio en contra de la fe judía, con lo que busca extender su demanda personal a algo más organizado.
 
Los distribuidores FilmDistrict no han comentado nada acerca de esto, mientras que el vocero de Emagine ha dicho que se trata de un procedimiento legal extremadamente frívolo, por lo que espera que no prospere.