Un estadounidense ingresó en un hospital en Massachusetts con una crisis respiratoria y regresó a su casa con un diagnóstico inusual: le crecía una planta de arvejas en el pulmón y medía 1,25 centímetros.

Ron Sveden luchaba contra un enfisema desde hacía meses y con un neumotórax. Cuando se temía un diagnóstico de cáncer, los rayos X pusieron en evidencia la extraña causa de sus problemas.

La explicación que en cuen tran los médicos es que el hombre comió guisantes, uno se escapó por “el camino errado” (hacia las vías respiratorias) y germinó.

“Lo bueno para mí es que al final no era cáncer”, dijo Sveden a un canal de TV de Boston. “Me reí y me las comí”, agregó.