Al parecer, los 28 años le sientan bien a las mujeres. Están a gusto con las dimensiones de su cuerpo, con la forma de sus pechos, así como con el tamaño de su cintura. La madurez del cuerpo femenino llega mucho antes, pero la comodidad se alcanza en la edad de la magia.

Al menos esto es lo que reveló un estudio desarrollado por Lil Lets, una firma de productos para higiene femenina. Los investigadores descubrieron que la mayoría de las mujeres a los 28 se mostraban contentas con las dimensiones de sus curvas, pero a los 32 lograron la plenitud de la confianza, gracias al apoyo de amigos y familiares.

El análisis, que llevó a cabo un equipo de expertos, partió de las sensaciones y de las actitudes que exhibían las británicas respecto de su femeneidad. La mayoría de las encuestadas señalaron que no cambiarían la forma de su cuerpo si tuvieran la oportunidad, de acuerdo a lo que publicó el diario inglés Daily Mail.

Los ojos resultaron la parte del cuerpo que más las enorgullecía, mientras que el 20% prefirió el pecho.

En tanto, el 41% expresó que le gustaría tener piernas más largas y delgadas, al tiempo que el cerebro fue mencionado por el 14%.

Mirada interior

En relación a las sensaciones, el 20% de las consultadas deseaba poder confiar más en los hombres e indicó que el abandono de sus parejas fue la principal razón para perder la credibilidad en el sexo opuesto.

El 50% manifestó que quisiera preocuparse menos por su vida y tener una pareja estable. Por último, conocer y aceptar su peso ideal, y no el que marcan la publicidad y la moda, es el gran desafío que remarcó el 52%.

Con este estudio se buscó demostrar todo lo que implica ser mujer en actualidad. “Es fantástico comprobar que están, en su mayoría, bastante contentas con su imagen”, concluyó Clodagh Ward, director de marketing de la firma.