Durante más de 3,000 años, los Juegos Olímpicos han sido un escaparate de la ambición humana. No solo en la competencia, también en la forma de capturarla y compartirla. La radio los llevó a los hogares, la televisión convirtió a los atletas en íconos globales y el cronometraje digital eliminó cualquier duda en el tiempo.
Hoy, con Milano-Cortina 2026, llega un nuevo punto de inflexión: los “Juegos Olímpicos inteligentes”, donde la nube y la inteligencia artificial dejan de ser invisibles para convertirse en parte central de la experiencia.
Más que un cambio tecnológico, es un cambio de lógica: pasamos de observar a participar.
De la difusión a la conversación
El símbolo más claro de este cambio es el Asistente de IA Olímpico, disponible en el sitio oficial y desarrollado con los modelos Qwen de Alibaba Cloud.
Se trata de la primera tecnología basada en modelos de lenguaje que se integra oficialmente en unos Juegos Olímpicos, funcionando menos como un buscador y más como un asistente conversacional.
En lugar de navegar entre horarios extensos o documentos complejos, ahora los aficionados pueden hacer preguntas directas como “¿Cuándo es el descenso femenino?” o “¿En qué pruebas compite este atleta?” y recibir respuestas en su propio idioma, a través de una interfaz natural.
Para usuarios en distintas partes del mundo, esto cambia la percepción de los Juegos: dejan de sentirse lejanos para convertirse en una experiencia accesible, personal y fácil de entender.

Así, la IA en los Juegos Olímpicos y la nube no solo distribuyen información, también la traducen —en términos culturales y lingüísticos— para que más personas se vean reflejadas en la historia.
Dando vida a los deportes de invierno
Este mismo cambio se refleja en la forma en que se explican y transmiten los deportes.
Durante años, disciplinas como el esquí o el patinaje podían percibirse como una mezcla de velocidad y técnica difícil de seguir. Hoy, gracias a la tecnología en los Juegos Olímpicos, esa experiencia se transforma.
Los sistemas de repetición en 360 grados en tiempo real, ejecutados en Alibaba Cloud, permiten separar a los atletas de elementos visuales complejos —como nieve, hielo o multitudes— y reconstruir sus movimientos en modelos tridimensionales en cuestión de segundos.
Esto permite que las transmisiones en vivo, en más de 17 disciplinas, ofrezcan ángulos y perspectivas que antes eran imposibles.
Además, herramientas como Spacetime Slices permiten ver en una sola imagen distintas fases del movimiento de un atleta. Lo que antes solo podían interpretar especialistas, ahora se vuelve comprensible para cualquier espectador.
Una nueva forma de crear y encontrar contenido
Detrás de cada transmisión también hay una transformación importante.
Gracias a sistemas impulsados por IA, se pueden identificar atletas, reconocer momentos clave y generar descripciones automáticamente en tiempo real. Este tipo de soluciones, desarrolladas con Qwen y motores de descripción automática, permiten organizar grandes volúmenes de contenido en segundos.

Así, equipos de medios pueden buscar escenas específicas utilizando lenguaje natural —por ejemplo, una final o una competencia puntual— y encontrar exactamente el clip que necesitan.
No se trata solo de eficiencia, sino de hacer que el contenido sea más accesible y comprensible desde una lógica humana.
Un camino más inteligente hacia la sostenibilidad
Los “Juegos Olímpicos inteligentes” también están transformando lo que ocurre fuera de pantalla.
En Milano-Cortina 2026, la sostenibilidad se gestiona como una operación en tiempo real. A través del sistema de gestión energética de Alibaba Cloud, es posible monitorear el consumo de energía y las emisiones en todas las sedes.
Si se detecta un cambio inesperado, los equipos pueden consultar directamente a sistemas impulsados por IA para entender qué está ocurriendo y tomar decisiones inmediatas.
Además, los procesos de seguimiento de incidencias se digitalizan, permitiendo una gestión más ágil y precisa. El resultado es un enfoque más cercano a la mejora continua que a una simple revisión final.
Reinventando las tradiciones olímpicas
Incluso los elementos más tradicionales de los Juegos están evolucionando.
El intercambio de pines, por ejemplo, ahora puede involucrar estaciones inteligentes donde los atletas interactúan con tecnología para seleccionar piezas dejadas por otros competidores. Más que un proceso automático, se convierte en una experiencia con valor simbólico.
Fuera de la villa, el público también vive esta integración de formas inesperadas. La campaña Alibaba Wonder on Ice, instalada en el Castillo de Sforza en Milán, utilizó inteligencia artificial en la nube para crear experiencias interactivas que respondían a los movimientos y preferencias de los visitantes.
Esto transformó un espacio histórico en una experiencia viva de los deportes de invierno, donde cada recorrido podía ser distinto según quien lo experimentara.
Algo similar ocurre en el Museo Olímpico de Lausana, donde las audioguías personalizadas con IA se adaptan a los intereses de cada visitante. Algunos pueden profundizar en la técnica y biomecánica de un salto, mientras que otros siguen la historia de la llama olímpica o de ciertos atletas.
En cada caso, la nube y la IA trabajaron en segundo plano para personalizar las experiencias, pero lo que los visitantes notaron fue algo más simple: que los Juegos se sentían más como sus Juegos.
Una arquitectura para el futuro de los eventos
Lo que demuestra Milano-Cortina 2026 es que los “Juegos Olímpicos inteligentes” representan una nueva forma de construir experiencias a gran escala.
No se trata de integrar herramientas aisladas, sino de conectar sistemas de inteligencia artificial, análisis de datos y nube en una sola estructura.

Esta arquitectura se define por tres elementos:
- Es conversacional: Desde los aficionados que hablan con un asistente de IA hasta el personal que consulta los paneles de control de energía en lenguaje sencillo, la interfaz de los Juegos se basa cada vez más en el lenguaje humano, y no en menús técnicos.
- Es adaptativa: Ya sea ajustando repeticiones en tiempo real o redirigiendo equipos operativos para solucionar una anomalía energética, los sistemas de IA responden a lo que está sucediendo en el momento.
- Es inclusiva: El soporte multilingüe, las guías de museo personalizadas y las experiencias digitales accesibles ayudan a ampliar el grupo de personas que se sienten invitadas a formar parte de la historia olímpica, más allá de fronteras y grupos demográficos.
Este modelo no se limita al deporte. Puede aplicarse a otros eventos globales donde la complejidad y la diversidad de audiencias exigen nuevas formas de interacción.
La visión a largo plazo
El papel de Alibaba Cloud en Milano-Cortina 2026 no es destacar por la tecnología en sí, sino integrarla de forma natural en la experiencia de los Juegos, como una extensión del propio espíritu olímpico.
Un esquiador que encuentra un pin a través de un intercambio asistido por tecnología, un voluntario que resuelve un problema energético en tiempo real o un aficionado que recibe información en su idioma desde otra parte del mundo: momentos pequeños que, en conjunto, reflejan un cambio más profundo.
En los Alpes italianos, los “Juegos Olímpicos inteligentes” toman forma como una experiencia más humana: más comprensible, más accesible y más conectada.
Al integrar inteligencia artificial, análisis en tiempo real y sistemas en la nube en todo el ecosistema olímpico, Milano-Cortina 2026 ofrece una visión clara de cómo pueden evolucionar los eventos globales.
Si antes los Juegos se definían por lo que el público podía ver, hoy empiezan a definirse por lo que puede entender, compartir y vivir.



