El inicio del año 2026 ha traído noticias desalentadoras para el entorno de la Selección Mexicana y para el delantero del AC Milan, Santiago Giménez. Tras sufrir una lesión en el tobillo derecho, el atacante intentó inicialmente una recuperación mediante terapia física; sin embargo, al no obtener resultados satisfactorios, se tomó la decisión de que se sometiera a una intervención quirúrgica a mediados de diciembre para intentar acelerar el proceso.
A pesar de la cirugía, los tiempos de recuperación han aumentado considerablemente. Mientras que en un principio se estimaba un periodo de dos meses, el director técnico del club italiano, Massimiliano Allegri, confirmó en rueda de prensa que el Bebote estará fuera de las canchas entre tres y cuatro meses.
Bajo este nuevo cronograma, se espera que el jugador regrese a la actividad competitiva hasta mediados de abril, lo que significa que se perderá prácticamente el resto de la temporada 2025/2026 con el conjunto rossonero.
Esta situación genera una profunda preocupación en el esquema de Javier Aguirre, técnico de la Selección Mexicana, por las siguientes razones:
- Riesgo para el Mundial: Su participación en la Copa del Mundo 2026 se encuentra bajo un riesgo real, ya que su ritmo competitivo llegará mermado a las convocatorias finales.
- Crisis de lesionados: Giménez se suma a una lista de ausencias clave para el “Vasco” Aguirre, que incluye a Luis Chávez, Rodrigo Huescas, Jesús Orozco Chiquete y César ‘Chino’ Huerta.
- Competencia en el club: Ante su ausencia prolongada, el AC Milan ya ha incorporado al delantero alemán Niclas Füllkrug, quien asumirá la responsabilidad ofensiva mientras el mexicano realiza su rehabilitación.
El delantero no ve acción desde el pasado 28 de octubre, cuando se retiró lesionado en un partido contra el Atalanta. Ahora, su permanencia en el equipo italiano y su lugar en la lista definitiva de 26 seleccionados dependen de una recuperación perfecta y una disciplina absoluta bajo la supervisión de especialistas en Milan.
