El lateral mexicano Julián Araujo vivió un estreno agridulce en el futbol de Escocia. Apenas unas horas después de su llegada al club procedente del Bournemouth de Inglaterra, el defensor recibió la confianza del técnico Wilfried Nancy para debutar en uno de los escenarios más exigentes del futbol mundial: el Clásico de Glasgow contra el Rangers.
El encuentro, correspondiente a la jornada 21 de la liga escocesa, comenzó con optimismo para los locales en el Celtic Park. El conjunto blanquiverde se adelantó al minuto 19 gracias a un gol de Hyun-Jun Yang, tras una asistencia de Benjamin Nygren, lo que encendió el ánimo de la afición y permitió soñar con un triunfo contundente ante el archirrival; sin embargo, la historia cambió radicalmente en la segunda mitad.
En un lapso de apenas nueve minutos, el delantero portugués Chermiti dio la vuelta al marcador con un doblete (minutos 50 y 59), dejando en silencio al estadio. Ante la crisis defensiva, el estratega del Celtic decidió realizar modificaciones urgentes e ingresó a Julián Araujo al minuto 67 para intentar dar solidez a la banda derecha.
Lamentablemente para el seleccionado mexicano, que portó el número 22, poco pudo hacer para evitar la caída de su marco. Apenas tres minutos después de su ingreso, el inglés Moore sentenció el encuentro anotando el tercer gol para el Rangers.
A pesar del resultado final de 1-3, Araujo logró sumar más de veinte minutos de actividad real en su nueva liga, enfrentando una atmósfera de máxima presión.
Esta derrota cala hondo en el ánimo del Celtic, ya que no solo perdieron el derbi en casa, sino que también permitieron que el Rangers los alcanzara en la tabla general y tomara ventaja en el historial histórico de enfrentamientos directos (173 victorias para el Rangers frente a 172 del Celtic). Actualmente, el equipo se encuentra a seis puntos de distancia del líder, el Hearts, lo que obliga a Araujo y a sus compañeros a reaccionar rápidamente para no perder contacto con la cima del campeonato.
