Lo que comenzó como una jornada festiva para los aficionados del Porto, terminó en un intenso debate sobre la disciplina y el compañerismo dentro del plantel líder de la Primeira Liga. Durante un entrenamiento abierto al público, el experimentado arquero y capitán, Diogo Costa, protagonizó un incidente violento contra el juvenil de 18 años, Rodrigo Mora.
El detonante fue una jugada de gran calidad técnica por parte de Mora. En medio de un ensayo en espacios reducidos, el joven mediocampista aprovechó que Costa estaba fuera de su arco despejando un balón y anotó un golazo desde atrás de la mitad de cancha. Aunque el juvenil pidió disculpas inmediatamente haciendo un gesto de corazón con las manos, el guardameta de la selección de Portugal no tomó bien el atrevimiento.
Minutos después, cuando los jugadores se reunieron en el centro del campo, se produjo el hecho que se volvió viral: mientras Mora le daba la espalda, Diogo Costa le propinó un planchazo en la espalda que sacudió al joven.
Aunque en el video se observa que algunos jugadores se lo tomaron a risa y el propio Mora solo atinó a sonreír, las redes sociales y diversos medios de comunicación no tardaron en calificar la acción como “injustificable” y una “acción temeraria” que pudo causar una lesión relevante.
El medio portugués O Jogo resumió la situación de forma contundente: “Diogo Costa respondió a la maldad de Rodrigo Mora con otra maldad”. Por su parte, el arquero intentó minimizar el hecho alegando que simplemente no estaba atento al remate inicial porque estaba despejando otra pelota fuera del campo.
A pesar de la controversia, Costa mantiene su estatus como figura indiscutible del equipo y dueño del arco luso para el Mundial 2026, con un récord de 13 vallas invictas en 22 partidos esta temporada. Rodrigo Mora, por su parte, ya es una realidad en el primer equipo con 57 partidos disputados y participación en el Mundial de Clubes.
Hasta el momento, la directiva del Porto no ha emitido un comunicado oficial, sugiriendo que el asunto podría tratarse internamente como una “broma pesada” de vestuario.
