Lo que comenzó como una celebración para recibir el Año Nuevo 2026 se transformó en una catástrofe que ha conmocionado al deporte europeo. En la madrugada del 1 de enero, un devastador incendio consumió el bar Le Constellation, ubicado en el exclusivo resort de esquí de Crans-Montana, Suiza, dejando un saldo preliminar de 40 muertos y más de 115 heridos.
Entre las víctimas que se encuentran en estado grave destaca Tahirys Dos Santos, un defensor francés de 19 años considerado una de las mayores joyas de la cantera del FC Metz. El futbolista, que recientemente había sido convocado por primera vez con el equipo profesional para la Copa de Francia, se encontraba en el lugar junto a su novia y un grupo de amigos aprovechando unos días libres.
El incendio se desató poco después de la una y media de la madrugada, cuando el establecimiento estaba abarrotado con aproximadamente 200 personas. Según las investigaciones preliminares, el fuego se originó por el uso de bengalas en botellas de champán sostenidas cerca del techo. Esto generó un fenómeno conocido como flashover, provocando que las llamas se propagaran a una velocidad extrema por los materiales inflamables y la estructura de madera del local.
Dos Santos logró escapar del área más afectada al encontrarse en la planta baja y no en el sótano del local, pero aun así sufrió quemaduras en el 30% de su cuerpo. Debido a la severidad de sus heridas, fue evacuado en helicóptero hacia un hospital especializado en quemados en Stuttgart, Alemania.
Su representante, Christophe Hutteau, informó que, aunque el jugador padece dolores intensos, hay señales de esperanza: “El punto positivo es que su capacidad respiratoria ha mejorado profundamente”, tras haber sufrido afectaciones iniciales en los pulmones por la inhalación de humo.
El joven futbolista, descrito como un trabajador incansable y ambicioso, permanece bajo estricta vigilancia médica mientras su familia y el club siguen de cerca su evolución.
