La Arena México fue testigo de una noche que quedará marcada en la historia de la lucha libre mexicana. Con un lleno absoluto y un ambiente cargado de tensión, el público aguardó hasta el último suspiro de la lucha en jaula “Sin Salida”, donde Calavera Jr. I logró uno de los triunfos más importantes de su joven carrera al despojar de la máscara a Robin, quien la había defendido con éxito durante dos décadas.
Desde el arranque, los 16 gladiadores participantes se enfrascaron en una batalla sin concesiones dentro de la estructura de acero. El Vigía fue el primero en escapar, seguido por Virus y Rey Cometa. Más tarde, Oro Jr. logró salir pese a tener la máscara destrozada y evidentes golpes, mientras que Sangre Imperial también encontró la salida.
Astral abandonó la jaula, no sin antes dejar fuera de combate a Robin, y El Coyote celebró efusivamente su huida ante la ovación del público.
Blue Shark y Calavera Jr. II protagonizaron un duro intercambio en lo alto de la jaula, pero finalmente optaron por escapar. Posteriormente, Cancerbero y Pólvora lograron salvarse, al igual que Diamond y Eléctrico. Con cada salida, la tensión aumentaba, hasta que el destino quedó claro: el duelo final sería entre Robin y Calavera Jr. I.
El enfrentamiento decisivo fue recio, cargado de emociones y desgaste físico. La experiencia de Robin intentó imponerse, pero el empuje y la preparación de Calavera marcaron la diferencia. Tras el conteo final, Robin se vio obligado a revelar su identidad: Robin Alvarado Rodríguez, con 20 años como luchador profesional, 33 años de edad y originario de Tepito, Ciudad de México.
En un momento cargado de simbolismo, su hijo ingresó a la jaula para retirarle la máscara y entregársela a Calavera Jr I, cerrando así uno de los capítulos más emotivos de la velada.
Al término del combate, Robin reconoció la derrota con honestidad y autocrítica. Señaló que se confió, pero dejó el alma en el ring, aceptando que fue superado por un joven con hambre de triunfo. Aseguró que, aunque perdió la máscara, su carrera no termina, y adelantó que “Robin va a renacer” con más fuerza.
Por su parte, Calavera Jr. I no ocultó la emoción, reconoció la dificultad del reto y describió el triunfo como algo inexplicable y maravilloso. Afirmó que la preparación fue clave para enfrentar un evento de tal magnitud y dedicó palabras de respeto a Robin, a quien calificó como un verdadero guerrero.
