La planeación del torneo Clausura 2026 ha puesto sobre la mesa un desafío logístico y administrativo para los dos equipos más importantes de la Ciudad de México: América y Cruz Azul. La situación surge a raíz de que los celestes no renovarán su contrato con el Estadio Olímpico Universitario, tras recibir una respuesta negativa por parte de las autoridades de la UNAM para extender su vínculo.
Ante esto, el equipo cementero apunta a regresar al Estadio Ciudad de los Deportes para disputar sus encuentros como local, mudanza que genera una complicación directa en la Jornada 15, donde ambos clubes coincidirían como locales el mismo día en el inmueble de la colonia Nochebuena.
Según el calendario actual, Cruz Azul se enfrentaría a Xolos a las 17:00 horas, mientras que el América recibiría al Toluca a las 21:00 horas. Con solo cuatro horas de diferencia entre partidos, el flujo de personas representa un desafío mayúsculo para Protección Civil y requerirá un operativo de seguridad con coordinación extrema entre ambas instituciones.
A pesar de que existe el antecedente del Apertura 2023, donde ambos jugaron el mismo día en el Estadio Azteca sin cambios de horario, la directiva celeste mantiene un plan de emergencia. Este consiste en conversaciones con las autoridades de Puebla para utilizar el Estadio Cuauhtémoc como sede alterna si la logística en la capital presenta obstáculos insuperables.

¿América encuentra la solución en el Estadio Azteca?
El panorama para el América podría cambiar drásticamente. De acuerdo con otros informes, las Águilas ya tienen una fecha definida para su regreso al Estadio Azteca: el 11 de abril de 2026, durante la jornada 14 para el Clásico Joven, justamente ante Cruz Azul. Si esto se confirma, el partido de la Jornada 15 contra Toluca se disputaría en el Coloso de Santa Úrsula, aliviando la carga del Estadio Ciudad de los Deportes.
Este retorno al Azteca sería breve, ya que existe una fecha límite clave, el 11 de mayo de 2026. En ese momento, la FIFA tomará control absoluto del inmueble para los preparativos de la Copa del Mundo, obligando al América a desalojar nuevamente y terminar cualquier fase final posterior de la Liga MX o la Concacaf Champions Cup en otra sede.
