La novela en torno al futuro de Igor Lichnovsky llegó a su fin, luego de que André Jardine confirmó la salida del jugador a pocas horas del debut del América en el Clausura 2026. Durante los días recientes, la incertidumbre creció alrededor del zaguero chileno, quien había quedado fuera de algunas convocatorias en pretemporada y entrenaba con normalidad, aunque sin claridad sobre su continuidad.
Finalmente, el estratega brasileño decidió terminar con las especulaciones y aclarar públicamente la situación del defensor sudamericano, justo en la antesala del arranque del nuevo torneo para las Águilas.
¿Por qué se da su salida?
Fue en conferencia de prensa, realizada en las instalaciones de Coapa, donde el técnico azulcrema reveló que Lichnovsky no formará más parte del plantel, confirmando así los rumores que se venían manejando en los últimos días.
Jardine explicó que la determinación no obedeció a un conflicto interno ni a una falta de compromiso del futbolista, sino a una planeación deportiva pensada en el equilibrio del grupo. De esta manera, el cuerpo técnico cerró un capítulo que había generado múltiples versiones entre aficionados y analistas.
Previo a que se hiciera oficial la noticia, surgió el rumor de que el defensor andino habría molestado a la directiva americanista tras negarse a fichar con otros clubes, situación que incluso lo llevaría a no ser registrado y a jugar en la categoría sub-20.
Sin embargo, el timonel descartó ese escenario y detalló que la decisión responde a la necesidad de liberar una plaza de extranjero. Jardine señaló que actualmente resulta prioritario reforzar el mediocampo para contar con mayores variantes tácticas, además de reconocer un sobrecupo en la zona central y la intención de impulsar procesos formativos de canteranos como Ramón Juárez y Miguel Vázquez.
“Hay que reconocer todo el trabajo que hizo Igor Lichnovsky, fue muy importante en los primeros títulos. Pero hoy era muy importante sacar un central y traer un contención más”, expresó el entrenador, dejando claro que la salida del chileno obedece a un análisis deportivo y no a un castigo disciplinario.
