Durante un encuentro de futbol amateur celebrado en un deportivo de la alcaldía Venustiano Carranza, en Ciudad de México, se registró un impactante episodio de violencia hacia una árbitra al término del partido.
Momento exacto de la agresión
Las imágenes del hecho, que rápidamente se viralizaron en redes sociales, muestran cómo la árbitra identificada como Jill Ortuño fue derribada al suelo, golpeada y pateada en las inmediaciones del campo, mientras jugadores y espectadores presenciaban la agresión.
Se puede ver cómo varias personas intentaron intervenir para detener el ataque, pero la situación se salió de control rápidamente y no lograron frenar la violencia de inmediato, lo que permitió que la árbitra sufriera varios golpes antes de que finalmente la separaran del grupo agresor.
Investigación en curso
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ya inició una investigación para determinar las responsabilidades de los involucrados y evaluar la gravedad de las lesiones sufridas por la árbitra durante el violento incidente.
Las autoridades buscan esclarecer cómo ocurrió la agresión y si hubo complicidad o negligencia por parte de personas presentes en el lugar.
De acuerdo con lo estipulado en el Código Penal local, las agresiones cometidas en grupo pueden acarrear sanciones más severas que si fueran perpetradas por un solo individuo, debido a la figura de pandillerismo o a la ventaja numérica utilizada durante el ataque. Esto significa que quienes participaron podrían enfrentar penas más altas que en un caso de agresión ordinaria.
El video del incidente se difundió rápidamente en redes sociales, generando una ola de críticas e indignación entre usuarios y aficionados del deporte amateur. Además, el caso ha reavivado el debate sobre la violencia en el ámbito deportivo, especialmente hacia los árbitros, quienes muchas veces se enfrentan a situaciones de riesgo sin contar con protocolos de protección claros ni medidas de seguridad efectivas.
