El impacto de la Copa del Mundo2026 ya comienza a sentirse con fuerza en el mercado de hospedaje, principalmente porque ya solo faltan cinco meses para que ruede el balón.
Hospedaje en cifras estratosféricas
En Estados Unidos, particularmente en Nueva Jersey, se dio a conocer que algunos anfitriones de Airbnb cercanos al MetLife Stadium, sede de la gran final, han comenzado a publicar estancias con precios que alcanzan hasta los 17 mil dólares por el fin de semana del partido decisivo, es decir, poco más de 300 mil pesos mexicanos, según un reporte de New York Post.
La razón principal detrás de estas cifras es la alta demanda de alojamientos que permitan llegar caminando al estadio, una ventaja que, para muchos aficionados, justifica costos fuera de lo común.
México no se queda atrás
Este fenómeno no es aislado ni exclusivo del mercado estadounidense. En México, una de las sedes del Mundial 2026, la situación empieza a mostrar señales similares. En zonas cercanas al Estadio Azteca, por ejemplo, ya se han detectado precios de hasta 10 mil pesos por un par de noches en plataformas de renta temporal, una cifra muy superior a lo que regularmente suele cobrarse fuera de eventos de talla internacional. La expectativa de recibir a miles de turistas nacionales y extranjeros ha provocado que propietarios ajusten sus tarifas anticipándose a una demanda extraordinaria.
Hoteles también podrían subir las tarifas
El encarecimiento no se limita a las plataformas de renta vacacional. Los hoteles también prevén aumentos importantes durante el Mundial, especialmente en los días en los que haya partidos. En sedes como la Ciudad de México, se estima que las tarifas hoteleras podrían incrementarse entre 200 y 300 por ciento en comparación con un periodo normal. Incluso, en encuentros de alta convocatoria, algunos establecimientos podrían llegar a cobrar varios miles de pesos por noche, dependiendo de la categoría y la cercanía con los estadios.
Guadalajara, otra sede mundialista, tampoco está exenta de esta tendencia. Aunque los precios proyectados son ligeramente más bajos que en la capital, la demanda durante los días de partido en el Estadio Akron provocará un alza considerable tanto en hoteles como en alojamientos temporales.
De esta forma, el Mundial 2026 no solo promete ser una fiesta futbolística, sino también un evento que transformará de manera significativa el mercado de hospedaje en las ciudades anfitrionas.
