El empate sin goles entre Pachuca y América, correspondiente a la jornada 3 del Clausura 2026, no solo dejó pocas emociones dentro del terreno de juego, sino que también estuvo marcado por un momento de alta tensión en los banquillos que rápidamente dio de qué hablar.
Durante el primer tiempo del encuentro disputado en el Estadio Hidalgo, el técnico azulcrema, André Jardine, mostró su inconformidad con algunas decisiones arbitrales, situación que no pasó desapercibida para el estratega de los Tuzos, Esteban Solari.
Se burló de Jardine
Mientras el brasileño reclamaba de manera insistente al cuarto árbitro tras una jugada polémica, Solari reaccionó desde su zona técnica con gestos evidentes, llevándose las manos al rostro y simulando un llanto, además de lanzar comentarios que fueron interpretados como “chillón” y “llorón” hacia el entrenador del América.
El gesto encendió los ánimos de inmediato, provocando un intercambio de palabras entre ambos cuerpos técnicos y obligando a la intervención del cuarto oficial para evitar que la situación escalara.
A pesar del cruce verbal, el altercado no pasó a mayores y no se registraron amonestaciones ni expulsiones. El partido continuó bajo un ambiente tenso, reflejo de la frustración de ambas escuadras, que no lograron romper el cero pese a las oportunidades generadas. Para América, el resultado significó mantener una racha irregular en el inicio del torneo, mientras que Pachuca dejó escapar puntos como local.
Todo quedó en la cancha
Al finalizar el compromiso, Esteban Solari intentó bajar la intensidad a la polémica, asegurando que se trató de un momento propio de la pasión del futbol y que todo quedó en la cancha. Incluso destacó que saludó a Jardine tras el silbatazo final y negó que exista un conflicto personal entre ambos.
Sin embargo, el episodio no pasó desapercibido para la afición ni para los medios, que rápidamente viralizaron el gesto del técnico tuzo. Más allá del empate, el cruce entre entrenadores añadió un capítulo extra a un duelo que, futbolísticamente, quedó a deber, pero que fuera del campo dejó una imagen que seguirá generando conversación en la Liga MX.
