El Club América analiza un movimiento de alto impacto en el mercado invernal con la mira puesta en reforzar su mediocampo ofensivo. De acuerdo con diversos reportes, la directiva azulcrema ha puesto sobre la mesa dos nombres procedentes del Palmeiras de Brasil: Raphael Veiga y Mauricio Magalhães, futbolistas que encajan en el perfil que busca André Jardine para potenciar su esquema de juego en este Clausura 2026.
Primero deben liberar una plaza
La operación de alguno de estos jugadores no es sencilla. Para concretar la llegada de cualquiera de los dos brasileños, el cuadro de Coapa deberá liberar una plaza de extranjero, requisito indispensable para registrar al nuevo refuerzo.
Todo apunta a que el sacrificado sería Raúl Zúñiga, jugador que ha perdido protagonismo, ya no entra en los planes del cuerpo técnico y cuya salida podría darse en este mismo mercado invernal, ya sea mediante una venta o cesión.
¿Quiénes son los posibles refuerzos azulcremas?
En cuanto a los candidatos, Raphael Veiga es un mediocampista ofensivo de 30 años, habitual como enganche o interior con llegada, experiencia internacional y liderazgo. Su fichaje rondaría los 10 millones de euros, cifra elevada, pero que se justificaría por su capacidad para generar juego, llegar al área y aportar goles, algo que Jardine considera clave para su sistema. Veiga encajaría como el cerebro detrás del delantero, conectando líneas y marcando el ritmo.
Por su parte, Mauricio Magalhães, de 24 años, representa una apuesta más joven y con proyección. Su costo estaría cercano a los 12 millones de euros, debido a su edad y margen de crecimiento. Se desempeña como mediocampista mixto con vocación ofensiva, intensidad y dinamismo, cualidades que podrían darle al América mayor velocidad en transiciones y presión alta, elementos que Jardine ha intentado consolidar.
¿Cuándo podría llegar el refuerzo?
La intención de la directiva es cerrar el refuerzo antes de la fecha 4, aprovechando el parón de la Liga MX por los partidos amistosos de la Selección Mexicana ante Panamá y Bolivia. Ese lapso permitiría integrar al nuevo elemento sin prisas y ajustar el funcionamiento del equipo, con la expectativa de que el América dé un golpe de autoridad en el mercado y en la cancha.
