La Selección mexicana de futbol vuelve al terreno de juego este 22 de enero, fecha en la que medirá fuerzas ante Panamá en un compromiso amistoso que se disputará en el Estadio Rommel Fernández Gutiérrez.
Tri con más dudas que certezas
El encuentro marca el arranque oficial de actividades del combinado nacional en 2026, año clave rumbo a la próxima Copa del Mundo, y llega en medio de un contexto cargado de presión, dudas y necesidad urgente de respuestas futbolísticas.
El representativo azteca cerró el calendario anterior de forma preocupante, acumulando seis encuentros consecutivos sin saborear el triunfo. La última alegría se remonta a la final de la Copa Oro 2025, resultado que hoy luce lejano frente a una racha que encendió las alarmas tanto en el cuerpo técnico como en la afición. Con Javier Aguirre al mando, el equipo necesita recuperar credibilidad, identidad y confianza desde este primer compromiso.
En contraste, Panamá atraviesa un momento alentador. El conjunto canalero llega motivado tras sellar su clasificación mundialista luego de unas eliminatorias de Concacaf cargadas de dramatismo, intensidad y carácter. Además, presume una seguidilla de ocho duelos sin conocer la derrota, situación que lo convierte en un sinodal incómodo y exigente para los mexicanos, pese al carácter amistoso del choque.
Última oportunidad para varios jugadores
Aunque el partido se celebrará fuera de fecha FIFA y únicamente con futbolistas de la Liga MX, el escenario resulta determinante para una gran parte de los convocados. Para muchos, esta convocatoria representa la primera vitrina real ante el estratega nacional y, posiblemente, la última ocasión para convencerlo de cara a la lista final mundialista del próximo verano. Cada minuto contará como un examen sin margen de error.
Pelea por la portería
Carlos Acevedo simboliza claramente esta lucha interna. Su rendimiento con Santos Laguna lo ha mantenido en convocatorias recientes, pero la falta de minutos oficiales pone en riesgo su permanencia. El guardameta compite directamente por el puesto de tercer arquero junto a Guillermo Ochoa, quien persigue con determinación llegar a una sexta Copa del Mundo y no piensa ceder terreno fácilmente.
Batalla en las laterales
Bryan González vive una situación semejante. Su presente con Chivas le abrió nuevamente las puertas del Tricolor, aunque deberá competir seriamente por la banda izquierda, zona donde Jesús Gallardo y Mateo Chávez parten con ventaja. Cada acción defensiva y proyección ofensiva será observada con lupa.
Richard Ledezma atraviesa un contexto distinto pero igual de relevante. Este llamado marca su debut con México tras renunciar a Estados Unidos y completar el proceso de cambio de federación. Su versatilidad le permite soñar con un lugar, sobre todo ante la urgencia del Vasco por consolidar un lateral derecho confiable, posición donde Jorge Sánchez también busca afianzarse.
Suplentes para el medio campo
En la zona central, la competencia resulta feroz. Luis Romo, Obed Vargas, Brian Gutiérrez, Carlos Rodríguez y Kevin Castañeda encabezan el grupo de mediocampistas que aspiran a colarse en la convocatoria definitiva. Sin embargo, el panorama luce complicado, ya que Edson Álvarez, Marcel Ruiz y Gilberto Mora parecen tener un sitio asegurado por jerarquía, rendimiento y equilibrio táctico.
El último 9
En ofensiva, el panorama está casi definido. Raúl Jiménez y Santiago Giménez se mantienen como las referencias principales en ataque, dejando apenas un espacio disponible. Esa vacante la disputan actualmente Germán Berterame y Armando González. Aunque el primero parte como favorito por experiencia, la Hormiga atraviesa un gran momento con Chivas, respaldado por un campeonato de goleo reciente que fortalece su candidatura.
De esta manera, el duelo frente a Panamá representa mucho más que un simple amistoso. Será el punto de partida de una batalla interna donde más de medio plantel se juega un boleto a a la máxima fiesta deportiva del planeta. Aunque no habrá puntos en disputa, los seleccionados saltarán al césped conscientes de que afrontarán una auténtica guerra deportiva, decididos a convencer a Javier Aguirre y mantenerse con vida en el sueño mundialista.
