El cuarto día de actividades en los test de pretemporada en Barcelona marcó un punto de inflexión para el mexicano Sergio Checo Pérez. Tras permanecer dos jornadas sin salir a pista, el piloto azteca volvió finalmente al asfalto con Cadillac, escudería que optó por frenar su programa competitivo para concentrarse en tareas internas orientadas a mejorar el comportamiento general del monoplaza. Esa pausa estratégica permitió al equipo recopilar datos, revisar simulaciones y ajustar componentes clave antes de retomar la acción en condiciones más favorables.
¿Cómo le fue?
A diferencia de su primera prueba, donde su participación fue limitada, el conductor jalisciense tuvo este jueves una carga de trabajo considerablemente mayor. El tapatío completó un total de 66 giros, una cifra que refleja mayor confianza operativa y estabilidad mecánica.
Durante su programa, el Ministro de defensa registró como mejor vuelta un tiempo de 1:21.024, resultado que, si bien lo colocó en la parte media baja de la tabla, cumplió con el objetivo principal de sumar kilómetros y validar ajustes.
El contraste fue evidente al compararlo con el referente del día, George Russell, quien lideró la sesión con Mercedes gracias a un crono de 1:16.445, dejando clara la diferencia lógica entre un equipo consolidado y una estructura en pleno proceso de construcción.
Más allá de los números, el regreso del mexicano a la pista tuvo un valor simbólico importante. Cadillac continúa afinando detalles con la mira puesta en encontrar una base técnica sólida que permita evolucionar el proyecto a lo largo del calendario.
La apuesta por dos pilotos experimentados como Checo Pérez y Valtteri Bottas responde precisamente a esa necesidad de conocimiento, retroalimentación precisa y liderazgo dentro del garaje, elementos clave para una escudería debutante que busca acelerar su curva de aprendizaje.
Año de desafíos para Checo
El 2026 representa un año de retos mayúsculos para el tapatío, quien enfrenta el desafío de competir en un entorno nuevo, con recursos en desarrollo y expectativas moderadas. Sin embargo, el trabajo constante alimenta la ilusión de que, con los ajustes adecuados, Cadillac pueda aspirar a resultados destacados y, eventualmente, a pelear por un podio en algún momento de la temporada.
Se espera que el conductor azteca vuelva a la acción este viernes, cuando se dispute el último día de pruebas en Barcelona. Posteriormente, el siguiente test de pretemporada se llevará a cabo en Bahréin, escenario clave para medir avances reales antes del arranque de la temporada.
Para Checo, cada vuelta significa también la confirmación de su regreso a la Fórmula 1 tras un año sabático, un retorno cargado de motivación, experiencia renovada y el deseo intacto de competir al más alto nivel.
