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Carlos Alcaraz se convierte en el tenista más joven en ganar los 4 Grand Slams

El murciano superó a Novak Djokovic en la final del Abierto de Australia para alcanzar el único major que le faltaba ganar

Carlos Alcaraz ganó por primera vez el Abierto de Australia.
Carlos Alcaraz ganó por primera vez el Abierto de Australia. Foto: AP/Aaron Favila

Carlos Alcaraz escribió una página dorada en la historia del tenis al conquistar por primera vez el Abierto de Australia, un triunfo que no solo le otorgó un nuevo trofeo, sino que también lo colocó en un sitio reservado para los elegidos.

En la cancha central de Melbourne, el español mostró temple, talento y una madurez impropia de su edad para levantar el único Grand Slam que faltaba en su palmarés, completando así el codiciado Career Grand Slam y convirtiéndose en el jugador más joven en lograrlo.

Así fue el triunfo ante Nole

La final estuvo cargada de tensión desde el inicio, pues enfrente estaba un Novak Djokovic que, con toda su experiencia, buscaba su major número 25. El arranque fue cuesta arriba para Alcaraz, quien cedió el primer set tras un inicio errático, con poca precisión y dificultades para encontrar ritmo.

Sin embargo, lejos de derrumbarse, el murciano ajustó su estrategia, mejoró la colocación de sus golpes y comenzó a dominar los intercambios largos. El segundo parcial marcó el punto de inflexión, ya que impuso condiciones desde el fondo de la pista, recuperó confianza y emparejó el marcador con autoridad.

A partir del tercer episodio, el encuentro tomó un rumbo distinto. Carlos elevó la intensidad física, varió alturas, atacó con valentía la red y obligó a su rival a asumir riesgos innecesarios.

Cada quiebre de servicio fue celebrado con el puño en alto y una mirada decidida hacia su equipo. El cuarto set resultó el más dramático, con juegos extensos, puntos memorables y un cierre vibrante que desató la ovación total del público australiano.

Alcaraz da un paso rumbo a la historia

Con esta victoria, Alcaraz no solo añadió un título más a su vitrina, sino que confirmó su capacidad para brillar en todas las superficies y en los escenarios más exigentes. El logro en Melbourne representa mucho más que una copa: simboliza el inicio de una era y la consolidación de un tenista llamado a marcar época.

El murciano logró esta hazaña con 22 años y 272 días cumplidos. Antes de él, Don Budge conservaba el récord como el tenista más joven. Aquella marca corresponde de 1938 y, aunque fue en otra época del deporte blanco, tuvieron que pasar casi 100 años para que se batiera, por lo que el logro del español es aún más grande.

Hoy, con este hito, Carlos demuestra una vez más que está listo para convertirse en una leyenda del tenis mundial, asumiendo con orgullo el legado español y perfilándose como un digno heredero de Rafael Nadal, un nombre que ya resuena junto a los más grandes de la historia.

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