El joven mediocampista Obed Vargas, de 20 años, atraviesa uno de los momentos más significativos de su carrera profesional tras concretarse su llegada al Atlético de Madrid, un paso que representa no solo un salto deportivo, sino también el cumplimiento de un sueño personal: compartir equipo con su ídolo, Antoine Griezmann.
La historia entre Vargas y el conjunto colchonero no comenzó con su fichaje, sino un año antes, durante el Mundial de Clubes 2025, cuando el entonces jugador de Seattle Sounders se midió al Atlético en un partido que marcaría su trayectoria.
Al finalizar el encuentro, Vargas protagonizó un momento especial al intercambiar camisetas con Griezmann, futbolista al que ha reconocido públicamente como una de sus principales referencias dentro del fútbol profesional.
Aquel gesto, que en su momento quedó como un recuerdo inolvidable para el mediocampista, hoy cobra un significado distinto. Más allá del simbolismo, ese intercambio se convirtió en el preludio de una nueva etapa, en la que Vargas pasó de admirar a su referente desde la distancia a compartir vestuario con él en una de las ligas más exigentes del mundo.
Durante sus primeros días como jugador del Atlético de Madrid, el mexicano fue recibido de manera cercana por Griezmann, quien se mostró atento y acompañó a Vargas durante los entrenamientos. La actitud del delantero francés fue interpretada como una señal de respaldo y liderazgo, facilitando la adaptación del joven futbolista a su nuevo entorno y a la dinámica del equipo.
La llegada de Obed Vargas al Atlético de Madrid se suma a las historias que inspiran al futbol mexicano, al reflejar el camino de un jugador que, a base de constancia y crecimiento, logró cumplir uno de sus mayores anhelos en el futbol europeo.
Ahora, con el respaldo del club y la cercanía de su ídolo, el mediocampista se perfila para seguir desarrollándose y apuntar a objetivos mayores, entre ellos consolidarse en Europa y mantenerse en el radar rumbo al Mundial de 2026.
