Cristiano Ronaldo cumple 41 años este 5 de febrero envuelto en un escenario tan simbólico como incierto. El máximo goleador histórico del futbol celebra una fecha especial mientras su nombre vuelve a ocupar portadas por motivos ajenos a los récords.
¿El principio del fin en Arabia?
La ambición sigue intacta: disputar la sexta Copa del Mundo de su carrera el próximo verano. Sin embargo, el camino hacia ese objetivo luce lleno de señales contradictorias, pues su presente a nivel de clubes atraviesa un momento de tensión que ha encendido las alarmas entre aficionados y analistas.
Durante las últimas semanas, el astro portugués ha optado por no participar en algunos compromisos con el Al-Nassr, decisión interpretada como una forma de protesta. De acuerdo con versiones surgidas en el entorno del equipo saudí, el descontento nace por desacuerdos internos relacionados con el rumbo deportivo, decisiones arbitrales acumuladas y la falta de respuesta institucional ante situaciones que el atacante considera injustas.
Esa postura ha generado ruido dentro del vestidor y ha provocado especulaciones sobre una posible ruptura, justo cuando su contrato entra en una fase clave, recordando que hace poco renovó hasta 2027.
Estatus actual genera dudas sobre su preparación de cara al Mundial
El contexto no es menor. La exigencia física aumenta, el calendario aprieta y la necesidad de competir al máximo nivel resulta determinante para mantenerse vigente rumbo al Mundial. Cada ausencia, cada gesto, cada silencio, pesa más tratándose de una figura acostumbrada a marcar agenda dentro y fuera del campo. En Arabia Saudita, la relación parece desgastada, mientras Europa y otras ligas observan con atención cualquier movimiento.
El cierre de esta historia aún no está escrito. Cristiano Ronaldo deberá decidir pronto qué hacer con su futuro inmediato, consciente de que el tiempo ya no concede prórrogas.
Con la Copa del Mundo en el horizonte y el sueño intacto de levantar un trofeo que siempre se le ha escapado, el delantero enfrenta quizá la elección más trascendental de su carrera: preparar con inteligencia su último baile en la máxima cita del futbol mundial.
