La posible presencia de Cristiano Ronaldo en el esperado duelo que disputarán México y Portugal el próximo 28 de marzo para reaperturar el Estadio Azteca comienza a llenarse de dudas conforme pasan los días.
Estatus en Arabia sería clave
Lo que parecía un partido con aroma histórico para la afición mexicana ahora entra en un terreno de incertidumbre, provocado por la tensa relación entre el delantero y la directiva del club saudí.
La falta de actividad competitiva no solo enciende alertas a nivel de selecciones, también reabre el debate sobre el rumbo que está tomando la recta final de la carrera del máximo goleador portugués.
El contexto de la situación es complejo. Cristiano mantiene una postura de inconformidad derivada de desacuerdos contractuales, decisiones deportivas y promesas incumplidas relacionadas con el proyecto del Al-Nassr.
Estas diferencias habrían detonado una especie de huelga silenciosa, misma que lo ha mantenido alejado de las convocatorias y del terreno de juego.
Aunque la institución no ha ofrecido explicaciones detalladas, el entorno del jugador señala una ruptura cada vez más profunda, la cual afecta directamente su ritmo futbolístico y su visibilidad internacional.
Ante este escenario, Roberto Martínez, técnico de la Selección portuguesa, podría replantear su lista para la Fecha FIFA de marzo. La ausencia de competencia real y la falta de continuidad pesan, incluso tratándose de una figura de talla mundial.
Si el panorama no cambia pronto, el estratega estaría obligado a priorizar elementos con mayor actividad, dejando en el aire la convocatoria de CR7 para estos compromisos amistosos, incluido el esperado choque ante México.
¿CR7 estaba contemplado?
Semanas atrás, desde Portugal se filtró que el nombre de Cristiano Ronaldo estaba contemplado para enfrentar al Tricolor, en medio de versiones sobre exigencias especiales solicitadas a la FMF, como esquemas de seguridad reforzada y hospedaje en hoteles de lujo.
Sin embargo, la realidad deportiva amenaza con imponerse. Sin minutos en Arabia, la lógica futbolística pone en riesgo cualquier plan previo, por más atractivo mediático que represente su figura, pues cabe recordar que no hay un contrato de por medio que obligue la presencia del ganador de cinco Balones de Oro.
Por ahora, el propio Cristiano no ha fijado una postura oficial, aunque diversas fuentes aseguran que la rescisión de su contrato es una posibilidad latente si la inconformidad persiste.
En ese escenario, las especulaciones apuntan hacia un posible destino en la MLS o incluso un regreso al futbol europeo.
La reflexión es inevitable: mantener la huelga implica dejar escapar partidos clave que lo acerquen a la barrera de los mil goles; volver a competir podría ser la única vía para llegar en mejores condiciones a la Copa del Mundo. El tiempo, y sus decisiones, marcarán el desenlace.
