México no solo será escenario de partidos durante la Copa del Mundo 2026, también se consolidó como un centro de preparación y logística para las Selecciones nacionales que decidieron establecer su base de entrenamiento en territorio mexicano de cara al torneo más grande del futbol.
A solo unos meses, seis selecciones ya tienen definida su sede de concentración en México, después de revisar la infraestructura deportiva, conectividad, condiciones climáticas y experiencia organizativa del país.
Uno de los casos más relevantes es el de Uruguay, que eligió Mayakoba, en Playa del Carmen, como su cuartel general. La selección charrúa apostó por el Caribe mexicano para combinar instalaciones de primer nivel con privacidad y recuperación física, en una zona que ya ha sido utilizada por clubes y selecciones de élite.

Guadalajara se perfila como otro punto clave del mapa mundialista. Corea del Sur definió a Verde Valle como su base de entrenamiento, aprovechando las instalaciones de alto rendimiento y la tradición futbolística de la ciudad.
A la par, Colombia también se instalará en la Perla Tapatía, utilizando el AGA del Atlas, uno de los complejos más modernos del país y reconocido por su nivel profesional.
En el norte del país, Monterrey suma protagonismo con la elección de Túnez, que concentrará sus trabajos en El Barrial, casa de Rayados. El complejo regiomontano destaca por su tecnología, canchas certificadas y capacidad para albergar procesos largos de preparación.

Pachuca, Hidalgo, otra plaza histórica del futbol mexicano, será la base de Sudáfrica. La Selección africana trabajará en las instalaciones del club Pachuca, conocidas internacionalmente por su enfoque en formación, ciencia del deporte y preparación integral.
La Selección Mexicana mantendrá su centro de operaciones en la Ciudad de México, aprovechando la estructura de la Federación Mexicana de Futbol y su experiencia como anfitrión mundialista.

Estas decisiones confirman que México no solo será protagonista dentro de los estadios, sino también fuera de ellos, al convertirse en uno de los principales centros de preparación del Mundial 2026.
La presencia de múltiples selecciones refuerza el impacto deportivo, económico y mediático del torneo en el país, que vuelve a colocarse en el centro del futbol global.
