En el Super Bowl LX entre Seattle Seahawks y New England Patriots, el sabor será casi tan protagonista como el propio juego. Más allá de la emoción en el campo, este evento deportivo, que se celebrará el domingo 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, se ha convertido también en una celebración gastronómica para millones de aficionados en Estados Unidos y el mundo.
Alitas de pollo, el rey del menú
Como ya es tradición, las alitas de pollo volverán a dominar las mesas durante el Super Bowl. De acuerdo con el National Chicken Council, se espera que los aficionados consuman alrededor de mil 480 millones de alitas de pollo solo durante este domingo de juego, superando la cifra del año pasado por unos 10 millones de piezas.
“El fútbol americano es para comer”, comentó con humor Tom Super, portavoz del consejo, resaltando que las alitas son una opción económica, fácil de preparar y capaz de alimentar a grandes grupos mientras ven el partido.
Por otra parte, solo las alitas tendrán protagonismo. Domino’s Pizza estima vender cerca de 2.5 millones de pizzas durante el día del partido, lo que representa un aumento de más del 50 % respecto a un domingo promedio.

¿Y qué se comerá dentro del Levi’s Stadium?
Para quienes asistan al Levi’s Stadium, la oferta culinaria eleva la experiencia con opciones inspiradas en sabores locales del área de la Bahía de San Francisco. Además de las clásicas concesiones, habrá creaciones más elaboradas como:
- LX Hammer Burger: una hamburguesa gigante con carne de alta calidad y queso fundido.
- Especialidades marinas: desde ostras de Hog Island hasta platillos con cangrejo Dungeness.
- Cócteles temáticos: frutas y mezclas locales como la Fog City Frozen Irish Coffee y la Golden Gate Mule.
Estas propuestas demuestran que el Super Bowl no solo es un espectáculo deportivo, sino también una experiencia culinaria con propuestas para todos los gustos.
Según National Retail Federation y Prosper Insights & Analytics, se espera que más de 213 millones de adultos en Estados Unidos vean el Super Bowl, y alrededor de 121 millones lo hagan desde reuniones en casa. Además, se proyecta que la derramada económica total supere los 20 mil 200 millones de dólares, con la mayoría del gasto destinado a comida y bebida durante el evento.
