Monterrey evitó un tropiezo mayor en su estreno dentro de la Copa de Campeones Concacaf 2026 en un partido áspero, con ambiente hostil y un rival que compitió sin complejos.
Rayados empató 1-1 ante Xelajú MC en el duelo de ida de la primera ronda, disputado en el Estadio Cementos Progreso, en Guatemala.

El resultado dejó la eliminatoria viva, aunque con una lectura clara: Monterrey se fue de Centroamérica con un marcador que lo mantiene con ventaja emocional y deportiva, pero también con la obligación de cerrar la serie con autoridad en el Estadio BBVA, donde se definirá el boleto a la siguiente fase.
Xelajú, arropado por su gente, mostró intensidad en cada dividida, presionó las salidas y logró incomodar a Rayados con un ritmo alto, aprovechando los espacios que el cuadro regiomontano dejó en transiciones.
La insistencia local tuvo premio cuando Joffré Escobar apareció para adelantar a los “chivos”, desatando la euforia en la grada y poniendo contra las cuerdas a uno de los clubes con mayor presupuesto de la región.
El gol obligó a Monterrey a ajustar, Rayados intentó tomar el control con posesiones más largas, pero le costó encontrar claridad en los últimos metros.

Cuando el escenario parecía inclinarse hacia la sorpresa, apareció el futbolista de mayor jerarquía del partido. Jesús “Tecatito” Corona firmó el empate sobre el final con un disparo desde fuera del área, un golazo que silenció el estadio y cambió por completo el tono de la serie.
Más que un empate, fue un salvavidas: Monterrey pasó de estar al borde de la derrota a volver a casa con un resultado que lo pone a un paso de la clasificación.
Con el 1-1, Rayados queda obligado a no especular en la vuelta.
