El Super Bowl LX ya encendió una polémica fuera del emparrillado. Jake Paul, influencer, boxeador y figura constante en controversias mediáticas, publicó un mensaje incendiario en redes sociales donde llamó abiertamente a los seguidores de la NFL a boicotear el show de medio tiempo encabezado por Bad Bunny.
Esto fue lo que dijo
La invitación no pasó desapercibida y rápidamente provocó reacciones divididas entre aficionados, analistas del espectáculo deportivo y usuarios digitales, quienes debatieron sobre libertad de expresión, cultura pop e impacto comercial.
En su publicación, Paul exhortó a “apagar deliberadamente el espectáculo de medio tiempo” como una forma de protesta contra lo que calificó como decisiones corporativas sin consecuencias. El estadounidense aseguró que la audiencia representa el verdadero beneficio económico para las grandes empresas, por lo que invitó a los fanáticos a reconocer su poder como consumidores. Desde su perspectiva, dejar de ver el entretiempo enviaría un mensaje directo a las marcas involucradas, afectando métricas, patrocinadores y alcance global.
La parte más polémica del mensaje llegó cuando Jake Paul calificó a Bad Bunny como un “falso ciudadano estadounidense” y afirmó que el artista “odia públicamente a Estados Unidos”.
Dichas palabras fueron interpretadas por muchos como un ataque directo a la identidad cultural del cantante puertorriqueño, además de reavivar discusiones sobre nacionalismo, diversidad y representación latina en escenarios de alcance mundial. Mientras algunos apoyaron la postura del influencer, otros defendieron al intérprete señalando su impacto musical, social y cultural.
Este cruce de opiniones añade un ingrediente extra al Super Bowl LX, evento que cada año trasciende el deporte para convertirse en fenómeno cultural. Lejos de apagar expectativas, la controversia parece haber aumentado la atención sobre el espectáculo de medio tiempo, demostrando que, en la era digital, cualquier declaración puede amplificar el interés global.
