El Super Bowl LX no solo acaparó reflectores por el choque deportivo, sino también por una escena que rápidamente se volvió viral. Mack Hollins, receptor de los New England Patriots, apareció en las inmediaciones del estadio con un atuendo que nadie esperaba: un overol de prisionero, grilletes visibles en muñecas y tobillos, además de una máscara que evocaba a personajes del cine.
¿Cuál fue el motivo?
La imagen generó confusión inmediata entre aficionados y medios, pues muchos pensaron que se trataba de un incidente legal. Sin embargo, la realidad fue muy distinta y terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la previa del partido.
Lejos de un problema con autoridades, la llegada del jugador formó parte de una puesta en escena personal. Hollins es conocido dentro de la NFL por su estilo poco convencional y por utilizar la moda como un medio de expresión.
En esta ocasión, la indumentaria fue interpretada como una performance que buscaba romper con la rutina de los eventos protocolarios y captar la atención antes del duelo más importante de la temporada, aunque algunos otros consideran que quizás fue una forma de protesta. Tras su arribo, el receptor se despojó del disfraz y continuó con normalidad su preparación, disipando cualquier duda sobre un arresto real.
La reacción del público fue inmediata. En redes sociales se mezclaron bromas, críticas y aplausos hacia la creatividad del futbolista, quien volvió a demostrar que no teme salirse del guion. Para muchos, el gesto representó una forma de liberar tensión previo al Super Bowl; para otros, simplemente fue una excentricidad más en una carrera marcada por decisiones fuera de lo común. Lo cierto es que Hollins logró su cometido: ser tema de conversación mundial en la antesala del encuentro.
¿Quién es?
Mack Hollins nació el 16 de septiembre de 1993 en Rockville, Maryland. Se desempeña como receptor abierto y ha construido su trayectoria en la NFL con equipos como Philadelphia Eagles, Miami Dolphins, Las Vegas Raiders, Buffalo Bills y New England Patriots, franquicia con la que llegó al Super Bowl LX.
Su carrera combina aportación deportiva, presencia en equipos especiales y una personalidad que constantemente lo mantiene bajo los reflectores.
