México vuelve a escribir su nombre con letras doradas en la historia de los deportes de invierno; después de que Este martes, Donovan Carrillo Suazo logró la hazaña de avanzar a la gran final del patinaje artístico masculino en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026.
Tras una ejecución llena de carisma y precisión técnica en su programa corto, el patinador aseguró su lugar dentro de los 24 mejores patinadores del planeta, garantizando su participación en el programa libre donde buscará superar lo hecho hace cuatro años en tierras asiáticas.

La Milano Ice Skating Arena fue el escenario donde Carrillo demostró que su evolución es una realidad; patinando bajo la dirección técnica de Romain Haguenauer, Donovan alcanzó una puntuación sólida de 75.56 unidades.
Aunque el nivel de la competencia creció desde Beijing, la fluidez de sus movimientos y la limpieza en sus combinaciones de saltos fueron suficientes para superar el corte eliminatorio.
Al terminar, la cámara captó su emoción a flor de piel cuando, con una sonrisa inquebrantable, gritó a todo el mundo: “¡Los sueños se hacen realidad!”, una frase que ya se convirtió en el himno de su participación olímpica.
El camino hacia la final no fue sencillo, pero la madurez artística de Donovan fue el factor diferenciador frente a los jueces. Su capacidad para conectar con la audiencia y su impecable manejo de los componentes del programa compensaron cualquier pequeño detalle técnico, permitiéndole mantenerse en la zona de clasificación durante toda la jornada.

Ahora, el mexicano tiene la mirada puesta en el próximo viernes, donde presentará su ambiciosa rutina inspirada en Elvis Presley, una coreografía diseñada por Benoit Richaud que promete ser uno de los momentos más espectaculares de la justa invernal.
La trascendencia de este avance va mucho más allá de una simple tabla de posiciones; representa la validación de un proyecto deportivo que ha desafiado todas las probabilidades y carencias de infraestructura.
