El Juego de Estrellas de la NBA 2026 no solo cambió de escenario, cambió de guion; en el Intuit Dome de Los Ángeles, la liga presentó un nuevo formato que buscó devolverle intensidad al evento y, al menos en el resultado, lo consiguió con una historia clara: Team Stars, el equipo de perfil más joven, se proclamó campeón tras una jornada que combinó drama, espectáculo y un cierre contundente.
La edición 2026 se disputó bajo un esquema distinto al tradicional. En lugar de un solo partido largo, el All-Star se convirtió en un mini torneo con tres equipos: dos con jugadores estadounidenses y uno con talento internacional. Cada duelo se jugó a ritmo acelerado, con partidos de 12 minutos y un enfoque más competitivo, en el que cada posesión tenía un peso real.

El primer golpe lo dio el Team Stars, que se midió al Team World en un duelo que terminó siendo el más parejo de la noche. El equipo internacional empujó, respondió y estuvo cerca de firmar la sorpresa, pero Stars logró sacar el triunfo en tiempo extra por 37-35, en un partido cerrado, físico y con tensión de playoffs en los últimos ataques.
El siguiente encuentro fue otro thriller: el Team Stripes se impuso al Team World por 48-45, resultado que eliminó al combinado internacional y armó una final completamente estadounidense. En ese partido, el equipo Stripes encontró a su figura en una actuación individual dominante que inclinó la balanza cuando el World parecía tener el control.
Así quedó servido el cierre: Team Stars vs Team Stripes, juventud contra experiencia. Y ahí el evento cambió de tono. La final fue un golpe de autoridad totalos: Team Stars aplastó 47-21, un marcador que dejó claro que el nuevo formato puede generar competencia… pero también exhibir diferencias cuando un equipo entra en ritmo y el otro se desconecta.

El dominio fue evidente desde los primeros minutos: Stars defendió, corrió la cancha y castigó con triples y transiciones rápidas. Stripes, en cambio, se quedó sin respuesta, sin fluidez ofensiva y sin el ritmo necesario para competir en un formato donde el margen de error es mínimo.
Más allá del resultado, el All-Star 2026 dejó una conclusión importante: el cambio funcionó como experimento. El mini torneo obligó a jugar con mayor urgencia, redujo los lapsos de baja intensidad y ofreció un espectáculo más digerible para el público digital, que hoy consume highlights en segundos.
En Los Ángeles, el Juego de Estrellas tuvo campeón, tuvo narrativa y tuvo un mensaje: la NBA quiere reinventar su evento más mediático… y en 2026 dio el primer paso con una noche distinta.
