La gran historia de la jornada en la UEFA Champions League tuvo acento noruego, después de que el Bodø/Glimt firmó una de las victorias más impactantes del día al imponerse 3-1 sobre el FC Internazionale Milano en el duelo de ida de los playoffs.
En un torneo acostumbrado a jerarquías marcadas, el equipo escandinavo rompió los pronósticos con personalidad, intensidad y una contundencia que dejó al cuadro italiano contra las cuerdas.
Lejos de especular, Bodø/Glimt salió a disputar cada balón con agresividad y confianza. Su presión alta incomodó la salida del Inter y le permitió recuperar en zonas peligrosas. La movilidad en ataque y la precisión en los metros finales hicieron el resto.
El conjunto italiano, sorprendido por el ritmo del encuentro, no logró imponer su experiencia europea y terminó cediendo una desventaja que ahora deberá remontar en la vuelta. Aunque la serie sigue abierta, el 3-1 representa un golpe de autoridad para un club que continúa construyendo su historia internacional.
Más allá de la campanada noruega, la jornada dejó otros marcadores contundentes; el Newcastle United protagonizó la goleada del día al aplastar 6-1 al Qarabağ FK.
El conjunto inglés fue ampliamente superior en todas las líneas y prácticamente sentenció la eliminatoria desde el primer capítulo, su capacidad ofensiva y la amplitud de recursos en el último tercio marcaron la diferencia en un encuentro sin demasiada resistencia.
En Alemania, el Bayer Leverkusen hizo valer su localía con un triunfo sólido de 2-0 frente al Olympiacos FC; sin excesos, pero con orden táctico y eficacia, el equipo alemán construyó una ventaja importante que le permite viajar con mayor tranquilidad al partido de vuelta. La eliminatoria, sin embargo, aún ofrece margen para la reacción griega.
El cierre más emocionante se vivió en Bélgica, donde Club Brugge KV y Atlético de Madrid igualaron 3-3 en un duelo de alternativas constantes. El intercambio de goles mantuvo la tensión hasta el final y dejó la llave completamente abierta.
Así, la Champions volvió a demostrar que su esencia radica en lo imprevisible: favoritos que tropiezan, revelaciones que se agigantan y series que prometen definirse con dramatismo en la vuelta.
