El duelo entre Cruz Azul y Chivas, programado para disputarse en Puebla, provocó una auténtica respuesta masiva de la afición, al grado de que los boletos se agotaron en su totalidad varios días antes de que ruede el balón. El choque, correspondiente a una de las jornadas más atractivas del Clausura 2026, apunta a vivirse en un ambiente de auténtica fiesta futbolera.
La confirmación del “sold out” para el encuentro en el Estadio Cuauhtémoc dejó en claro el enorme interés que genera este enfrentamiento fuera de la Ciudad de México. La combinación de dos de las aficiones más numerosas del país, sumada al buen momento deportivo de ambos equipos, disparó la demanda desde los primeros días de venta, hasta agotar todas las localidades disponibles.
Desde el punto de vista deportivo, el partido no solo despierta atención por el entorno, sino por lo que hay en juego. Chivas llega como uno de los equipos más consistentes del torneo, como claro líder, mostrando solidez defensiva y regularidad en resultados, mientras que Cruz Azul se mantiene como un serio contendiente en la segunda posición de la tabla, con un funcionamiento que ha ido en ascenso jornada tras jornada.
El Cuauhtémoc, con capacidad para más de 45 mil aficionados, se vestirá de gala para recibir a dos históricos del futbol mexicano en un escenario que ya ha sido testigo de partidos memorables. Para la afición poblana y de estados cercanos, este encuentro representa una oportunidad única de ver un duelo de alto perfil sin necesidad de trasladarse a la capital.

Además, el lleno total confirma una tendencia clara en la Liga MX: los partidos considerados “grandes” mantienen un poder de convocatoria intacto, incluso cuando se juegan en sedes alternas. Cruz Azul vs. Chivas en Puebla no solo será un partido clave en lo deportivo, sino también una muestra del impacto comercial y emocional que genera este clásico moderno del futbol mexicano.
Con boletos agotados, presión en la tabla y dos planteles obligados a responder en la cancha, el escenario está listo para una noche intensa en Puebla, donde el futbol promete ser protagonista dentro y fuera del campo.
