En medio del clima de tensión que se vive en el país tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, el periodista deportivo Javier Alarcón encendió el debate digital con un par de mensajes que rápidamente se viralizaron.
¿Qué dijo?
A través de su cuenta de X, el comunicador lanzó una publicación que muchos calificaron como inquietante y cargada de ironía.
“¿No que lo peor era golpear el avispero? Se tropiezan con la lengua cuando les conviene, ¿o cuando la abeja reina del norte lo impone? Ya no entendí”, escribió.
La frase, ambigua pero punzante, fue interpretada por numerosos internautas como una crítica directa a la estrategia de seguridad del gobierno federal, particularmente a la política de “abrazos no balazos” impulsada en el actual sexenio.
En cuestión de minutos, la conversación escaló. Cientos de usuarios coincidieron en que el mensaje hacía referencia a una supuesta presión internacional para actuar contra el capo, señalando que la decisión de ir por el líder criminal habría sido influida desde Estados Unidos.
Aunque Alarcón no mencionó nombres ni instituciones, el contexto nacional llevó a que su publicación se leyera en clave política. Aunque algunos coincidieron con su punto de vista, otros tantos le pidieron que mejor se dedique a hablar de futbol.
Horas más tarde, el analista compartió otro comentario que avivó aún más las especulaciones. “Lo más significativo, duro triste y revelador, y no por eso sorpresivo es que nunca sabremos lo que se debía. Siempre pasa en México”, apuntó.
Esta segunda reflexión fue interpretada por varios seguidores como una insinuación de que la muerte del capo podría haber tenido como finalidad silenciar información sensible en lugar de concretar una captura que permitiera revelar redes, complicidades o acuerdos ocultos.
Las reacciones no se hicieron esperar. Mientras algunos respaldaron la postura del periodista y señalaron inconsistencias en el discurso oficial, otros criticaron que utilizara una coyuntura delicada para lanzar cuestionamientos sin pruebas.
Lo cierto es que, en un entorno marcado por episodios de violencia en distintas entidades, las palabras de figuras públicas adquieren un peso especial y alimentan una discusión que hoy divide opiniones en redes sociales y fuera de ellas.
