La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, desató una ola de violencia en distintos puntos del país que ha generado incertidumbre, temor y una fuerte sacudida en la agenda pública.
Bloqueos, enfrentamientos y una creciente tensión en varias entidades marcaron este domingo 22 de febrero, provocando que autoridades reforzaran la seguridad y que múltiples actividades fueran canceladas ante el riesgo latente.
El Chiringuito se solidariza
En medio de este panorama, el periodista español, Josep Pedrerol, conductor del popular programa El Chiringuito de Jugones, envió un mensaje dirigido a México.
A través de su espacio televisivo, el comunicador expresó su preocupación por la situación que atraviesa el país y mostró solidaridad con la afición mexicana, una de las más apasionadas del mundo.
“La situación está siendo muy complicada en su país, desde aquí nuestro abrazo para la gente de México”, dijo. Sus palabras rápidamente generaron reacciones en redes sociales, donde usuarios debatieron sobre el momento que vive la nación y el impacto que podría tener a nivel internacional.
Piden quitar Mundial a México
La conversación escaló al plano global cuando varios internautas comenzaron a solicitar que la FIFA retire a México como una de las sedes de la Copa del Mundo 2026, argumentando preocupaciones de seguridad.
No obstante, hasta ahora el máximo organismo del futbol no ha emitido postura alguna respecto a estas peticiones, mientras el país intenta recuperar la estabilidad en un contexto complejo y desafiante.
Partidos fueron cancelados
El impacto no solo se ha sentido en el ámbito social y político, sino también en el deportivo, donde varios encuentros fueron suspendidos como medida preventiva.
Entre los eventos afectados destaca el Clásico Nacional Femenil entre Chivas Femenil y América Femenil, que estaba programado para disputarse en el Estadio Akron.
Asimismo, el duelo entre Querétaro FC y FC Juárez en el Estadio Corregidora también fue pospuesto ante la falta de condiciones para garantizar la seguridad de futbolistas, cuerpos técnicos y aficionados. Estas decisiones reflejan la magnitud de la crisis, que obligó a las autoridades deportivas a priorizar la integridad por encima del espectáculo.
