La difusión de un video de escasos segundos protagonizado por el defensa de las Chivas, Antonio “Pollo” Briseño, generó un alto impacto en plataformas digitales.
En el material, el futbolista aparece enviando un saludo directo a Nemesio Oseguera Cervantes, conocido bajo el alias de “El Mencho”; el suceso se originó a partir de una solicitud de servicio en un portal de interacción entre celebridades y fans.
El origen del video
La grabación no fue un mensaje personal enviado de forma privada, sino que se gestó a través de Famosos.com, un sitio web donde figuras públicas de diversos ámbitos (deportes, actuación, música) ofrecen saludos personalizados a cambio de una tarifa establecida; en el caso de Briseño, el costo por video rondaba los mil 085 pesos mexicanos.
El funcionamiento de la plataforma permite que cualquier usuario, tras realizar el pago, escriba un texto o instrucciones específicas que el famoso debe leer frente a la cámara.
En dicha ocasión, un usuario anónimo solicitó un saludo para el nombre mencionado, y el jugador procedió a grabar el mensaje siguiendo el guion proporcionado por el cliente, tal como lo hace con decenas de peticiones de cumpleaños o felicitaciones que recibe semanalmente.
¿Cómo fue el saludo de Pollo Briseño a el Mencho?
Un usuario efectuó el pago y proporcionó el nombre de Nemesio Oseguera para el saludo; por lo que Briseño grabó el video mencionando: “Hola, Nemesio Oseguera ‘El Mencho’, ¿cómo estás? Te habla tu amigo ‘Pollo’ Briseño y te quiero mandar un fuerte abrazo”.
El video fue entregado al comprador a través de la plataforma y posteriormente filtrado en redes sociales, donde se volvió viral en pocas horas. Tras el revuelo, se confirmó que el jugador no conocía la identidad del destinatario ni el trasfondo del alias, limitándose a cumplir con el servicio contratado de forma automatizada.
Sin sanciones legales
A diferencia de otros casos de figuras públicas vinculadas con grupos delictivos, este evento se mantuvo en el ámbito de la anécdota digital y la controversia mediática. Debido a que existió un comprobante de pago de por medio y una plataforma intermediaria que gestiona estos servicios, se acreditó que no hubo un contacto directo ni una relación personal entre el futbolista y el sujeto mencionado en el saludo.
