La incertidumbre rodea el futuro de Gilberto Mora justo cuando el calendario rumbo a la Copa del Mundo 2026 comienza a apretar.
No se quiso operar
El mediocampista atraviesa un momento determinante debido a una pubalgia que lo ha marginado de la actividad competitiva y que, según distintos reportes médicos, requiere intervención quirúrgica para resolverse de forma definitiva.
Sin embargo, el futbolista y su entorno han decidido, al menos por ahora, evitar el quirófano y apostar por un tratamiento conservador basado en reposo y rehabilitación.
La dolencia en la zona inguinal apareció durante las primeras jornadas del Clausura 2026 en la Liga MX y se intensificó tras compromisos internacionales con la Selección Mexicana.
Las molestias no solo le impidieron mantener regularidad, también lo obligaron a frenar su participación tanto con su club, Xolos de Tijuana, como en convocatorias recientes del combinado nacional.
Especialistas consultados en México y Estados Unidos coinciden en que la cirugía representa la vía más segura para erradicar el problema; no obstante, los tiempos de recuperación podrían extenderse hasta mayo, un escenario prácticamente incompatible con llegar en plenitud al torneo del verano.
¿Llegará a tiempo?
La apuesta por la recuperación sin operación implica riesgos evidentes. Si la terapia no logra eliminar el dolor crónico, el jugador podría perder ritmo, continuidad y confianza en un periodo clave.
Además, Javier Aguirre ha dejado claro que únicamente considerará a elementos en óptimas condiciones físicas, lo que añade presión a la decisión tomada.
Por ahora, el panorama permanece abierto. Todo dependerá de la evolución en las próximas semanas y de si el tratamiento alternativo ofrece resultados contundentes.
Mientras tanto, la ilusión mundialista se mantiene en suspenso, pendiente de que el cuerpo responda y permita que el talento de Mora no se quede al margen de la máxima cita del futbol internacional.
