El Abierto Mexicano de Tenis 2026 ofreció una edición marcada por la intensidad, las sorpresas y un desenlace vibrante en el Arena GNP de Mundo Imperial.
En medio de un torneo impredecible y con la eliminación temprana de varios favoritos, el italiano Flavio Cobolli levantó el Guaje de Plata tras imponerse en la final por 7-6 y 6-4 en contra de Frances Tiafoe, demostrando carácter en los momentos clave.

El encuentro fue disputado de principio a fin, con oportunidades para ambos jugadores; sin embargo, Cobolli supo aprovechar los puntos decisivos y mantener la concentración en los lapsos de mayor presión para sellar su consagración en Acapulco.
Un camino sólido hacia el título
El campeón inició su recorrido eliminando en primera ronda al mexicano Rodrigo Pacheco, quien, pese a la derrota, puso en aprietos al italiano en distintos momentos del partido. Desde entonces, Cobolli mostró regularidad y determinación para avanzar en un cuadro que dejó fuera a varios sembrados antes de lo previsto.
Tras conquistar el trofeo, el italiano compartió un momento de humor ante los medios.
“Mi mamá me pidió que ganara la pera”, dijo entre risas, en alusión al Guaje de Plata.
Cabe recordar que, aunque el trofeo guarda similitud con una pera, en realidad representa un guaje, pieza tradicional mexicana utilizada históricamente para fabricar utensilios y símbolo cultural del país.
Zverev responde en dobles
Aunque Alexander Zverev quedó eliminado en la segunda ronda de singles, el alemán no se fue de Acapulco con las manos vacías. Junto al brasileño Marcelo Melo, conquistó el título en la categoría de dobles tras vencer 6-3 y 6-4 a la dupla conformada por Alexander Erler y Robert Galloway, en un duelo que se extendió por una hora y nueve minutos.
Zverev agradeció el respaldo del público mexicano durante toda la semana y aprovechó para convivir con sus seguidores, tomándose selfies y firmando autógrafos tras la final.

Moenia pone el broche final
La edición 2026 cerró con un ambiente festivo. La agrupación Moenia fue la encargada de despedir el torneo con un espectáculo musical que hizo vibrar a los asistentes, interpretando algunos de sus éxitos más reconocidos.
Así concluyó una edición marcada por la renovación generacional y la competitividad en la cancha, con Cobolli escribiendo su nombre en la historia del torneo en Acapulco y consolidándose dentro del Top 15 del ranking mundial.
