El nombre de Harry Maguire vuelve a ocupar titulares internacionales, esta vez lejos de los terrenos de juego. El defensor del Manchester United fue declarado culpable por un tribunal en Grecia por un incidente ocurrido en agosto de 2020 durante unas vacaciones en la isla de Mykonos.
¿Pisará la cárcel?
La resolución judicial incluye una condena de 15 meses de prisión suspendida, lo que significa que el futbolista no ingresará en la cárcel, siempre y cuando no incurra en otra falta durante el periodo establecido por la justicia helena.
El caso se remonta a una noche en la que el zaguero inglés se vio involucrado en un altercado con agentes policiales tras una pelea en el exterior de un establecimiento nocturno.
Lo acusan de agresión
Las autoridades lo acusaron de agresión, resistencia al arresto e intento de soborno, cargos que derivaron en un proceso legal prolongado que se extendió durante varios años, con aplazamientos y recursos incluidos.
En una primera instancia ya había existido una sentencia similar, la cual fue anulada tras una apelación, dando paso a un nuevo juicio que finalmente concluyó con el veredicto actual.
A lo largo del procedimiento, el internacional británico sostuvo su inocencia y afirmó que actuó en defensa propia, versión que su equipo jurídico ha reiterado públicamente.
De hecho, tras conocerse la decisión más reciente, la defensa anunció que volverá a presentar un recurso para intentar revertir el fallo.
Aunque la pena no implica reclusión inmediata, el impacto mediático resulta considerable. La situación coloca nuevamente al central en el centro de la conversación pública, combinando futbol, tribunales y controversia en una historia que aún no parece haber escrito su último capítulo.
