Después de meses de incertidumbre, el delantero mexicano, Santiago Giménez comienza a ver la luz al final del túnel en su etapa con el AC Milan.
El atacante azteca sufrió una lesión de tobillo a finales de octubre de 2025 que lo obligó a pasar por el quirófano en diciembre y lo mantuvo alejado de las canchas desde entonces.
La recuperación fue larga, exigente y meticulosa, con trabajo constante junto al cuerpo médico y sesiones específicas para fortalecer la zona afectada.
Durante ese periodo, el club apostó por llevar el proceso sin prisas, priorizando su rehabilitación completa antes de pensar en el regreso competitivo.
En las últimas semanas, el panorama cambió de manera significativa. El exjugador del Feyenoord ya recibió el alta para reintegrarse progresivamente a las prácticas y ha participado en dinámicas físicas, ejercicios con balón y labores en gimnasio.
¿Cuándo volvería a jugar?
Aunque todavía no está al cien por ciento en ritmo futbolístico, su reincorporación al grupo representa un paso clave de cara al cierre de temporada.
El cuerpo técnico analiza cuidadosamente cuándo podrá reaparecer en un encuentro oficial, con la posibilidad de que primero sume minutos desde el banquillo antes de aspirar a la titularidad.
En ese sentido, este mes de marzo luce como una ventana viable para su retorno, siempre y cuando la evolución continúe sin contratiempos. De hecho, el periodista, Peppe Di Stefano, de Sky Sport, afirma que la intención del Chaquito es volver este fin de semana, cuando Milan enfrente al Inter en la Serie A.
Con la presión del Mundial
Más allá del entusiasmo por volver a vestir la camiseta rossonera, existe una presión adicional que no pasa desapercibida.
El Mundial 2026 está cada vez más cerca y, pese a militar en una institución histórica del continente europeo, su lugar en la lista de la Selección Mexicana no está garantizado.
Delanteros como Armando González, Julián Quiñones y Germán Berterame atraviesan momentos competitivos que los colocan en la pelea directa por un puesto en el ataque tricolor.
Por ello, la urgencia de Giménez es evidente: necesita recuperar sensaciones, reencontrarse con el gol y demostrar que puede marcar diferencias al máximo nivel justo cuando la Copa del Mundo está a la vuelta de la esquina.
