La fase de grupos del Clásico Mundial de Beisbol vivió uno de sus encuentros más esperados con el choque entre la Selección de México y la de Estados Unidos, un duelo cargado de figuras de Grandes Ligas que mantuvo la tensión hasta el último out en el Daikin Park de Houston.
El enfrentamiento tuvo aroma de final adelantada dentro del Grupo B, ya que ambos equipos llegaron invictos al compromiso tras ganar sus primeros partidos del torneo.
¿Cuánto quedó México contra Estados Unidos en el Clásico Mundial de Beisbol 2026?
México arribó con gran impulso luego de una contundente victoria en su presentación anterior, mientras que Estados Unidos apostó por un roster repleto de estrellas con la intención de reafirmar su favoritismo.
La ofensiva estadounidense fue la primera en marcar el rumbo del encuentro. Un rally en las primeras entradas permitió que el equipo local tomara el control del marcador.
El momento más explosivo llegó con un cuadrangular del capitán Aaron Judge, cuyo batazo encendió el estadio y abrió la puerta para que la novena norteamericana construyera la ventaja que terminaría siendo decisiva.
México, dirigido por Benjamín Gil, no bajó los brazos. La reacción llegó gracias al poder del jardinero Jarren Duran, quien conectó un jonrón que devolvió la esperanza a la novena tricolor. A partir de ese momento, la ofensiva mexicana intentó mantener la presión sobre el pitcheo rival en busca de una remontada que nunca dejó de parecer posible.
Desde la lomita también se vivió un interesante enfrentamiento. México apostó por la experiencia del derecho Manny Barreda como abridor, mientras que Estados Unidos confió en el joven fenómeno Paul Skenes, uno de los lanzadores más prometedores del beisbol actual.

Con el paso de los innings, el encuentro se transformó en una batalla estratégica entre bullpens, donde cada turno al bat y cada lanzamiento podían cambiar la historia. México recortó la diferencia y mantuvo el juego cerrado hasta las últimas entradas, pero la ofensiva estadounidense logró sostener la ventaja para sellar el triunfo.
Al final, la pizarra marcó 5-3 a favor de Estados Unidos, un resultado que refleja lo cerrado del encuentro y que coloca a la novena estadounidense en una posición privilegiada dentro del grupo.

Más allá del marcador, el duelo confirmó que México tiene argumentos para competir ante las grandes potencias del béisbol mundial.
