Lo que debería ser para México una fiesta previa al Mundial 2026 por su calidad como anfitrión por tercera ocasión en la historia, se ha convertido en una auténtica pesadilla gracias a las múltiples lesiones que han azotado a la escuadra azteca, generando complicaciones en la planeación de la justa y el esquema que pretende usar Javier Aguirre en la actividad del Grupo A.
Si bien las lesiones solo se habían hecho presentes en jugadores de campo, sentenciando prácticamente los nombres en el arco, la reciente dolencia de Luis Ángel Malagón cambió la historia en el entorno tricolor, sumando a la conversación a nuevos arqueros que parecían despedirse del sueño mundialista en esta edición.
Tras lo sucedido en el juego América vs. Philadelphia Union de octavos de final de la Copa Campeones de la Concacaf, en el que Malagón salió entre lágrimas luego de haber intentado despejar un balón y caer al suelo tocando su tobillo izquierdo, América liberó un comunicado en el que detalló que la molestia responde a una ruptura del tendón de Aquiles que se resolverá con una intervención quirúrgica.
La preocupación crece cuando el historial de estas lesiones señala que el tiempo de recuperación es de seis a nueve meses. Es así como Luis Ángel Malagón se despide de la Copa del Mundo y en su lugar crece la especulación con nombres interesantes que han sido parte del proceso de Aguirre o que podrían sumarse de último momento.

Principalmente, debemos mencionar a Raúl Rangel, arquero de Chivas que en las últimas convocatorias ha sido protagonista del combinado nacional e incluso superó parcialmente a Luis Ángel en la carrera por la titularidad; ahora, sin competencia, su lugar como número uno parece más seguro que nunca, siendo el inamovible de la convocatoria.
Asimismo, Guillermo Ochoa es un nombre que seguramente estará en el inicio del torneo. Es bien sabido por todos que Javier Aguirre tiene un gusto especial por el canterano azulcrema y, luego de haber cumplido su única condición para ser considerado —tener un equipo—, su lugar será un hecho, teniendo como regreso triunfal la próxima Fecha FIFA, a pesar de los grandes cuestionamientos que apuntan a una intención de hacerlo lograr sus seis Mundiales.
En este punto es que surge la verdadera carrera por el último boleto. Si bien la opción sencilla es pensar en Carlos Acevedo, ya que este ha sido convocado tras la ausencia de Ochoa, la realidad nos dice que las dudas de Aguirre en el lagunero existen al no darle oportunidades, aunque claramente buscaba rotar a sus guardametas en duelos amistosos.

Una muestra de esta desconfianza es que, desde el último llamado de Ochoa en la Copa Oro de 2025 en junio, Acevedo ha sido convocado en cuatro ocasiones sin jugar un solo minuto; su última participación en campo con el Tricolor data del 2023.
En este marco aparece Andrés Gudiño, arquero de Cruz Azul. El canterano celeste levantó la mano en el equipo de La Noria luego de la lesión de Kevin Mier el pasado torneo ante Pumas; desde entonces ha brindado confianza en el puesto en 17 partidos, incluyendo la Liguilla del Apertura 2025, la Copa Intercontinental, el arranque del Clausura 2026 y la Copa de Campeones de la Concacaf.
En una comparación rápida, podemos apuntar que, al término de la Jornada 10 en el Torneo Clausura 2026, Andrés Gudiño solo ha permitido 9 goles en su meta, manteniendo en 3 ocasiones el marco en cero. En contraparte, Carlos Acevedo suma 26 goles en contra y ningún juego sin anotaciones.
El trabajo ahora es para Aguirre, decidiéndose entre el jugador que tiene un gran momento o el que se ha mantenido en el proceso rumbo al Mundial, caso parecido al dilema del tercer delantero con Armando González y Germán Berterame.

