El legendario campeón mexicano, Julio César Chávez, encendió el debate tras su asistencia al Ring Royale, donde diversas figuras del entretenimiento digital protagonizaron combates que han generado gran polémica en el mundo deportivo.
Externó preocupación
Durante una breve charla con la periodista Elisa Beristáin, el excampeón mundial no dudó en expresar su postura con claridad, dejando ver su preocupación por la manera en que este tipo de espectáculos están evolucionando.
El sonorense reconoció que los enfrentamientos resultaron atractivos para el público, pero lanzó una advertencia contundente sobre los riesgos reales que implica subir al ring.
El César del boxeo señaló que, aunque el espectáculo fue entretenido para millones de personas, la disciplina no debe tomarse como un simple juego.
Incluso mencionó el caso de Alfredo Adame, quien pese a obtener la victoria ante Carlos Trejo, evidenció un desgaste físico considerable que podría derivar en consecuencias graves.
“Las peleas estuvieron muy buenas, pero el boxeo no es un juego. A pesar de que Adame ganó, la verdad lo vi muy cansado, puede, le puede pegar un infarto. Hasta que no pase un accidente van a quedar a gusto”, dijo.
El ídolo del pugilismo fue tajante al advertir que situaciones de riesgo podrían terminar en tragedia si no se toman las precauciones necesarias.
Asimismo, subrayó que este deporte exige preparación, respeto y disciplina, elementos que, desde su perspectiva, están siendo minimizados por algunos participantes.
"Que les siga yendo bien a todos, da gusto, pero es un deporte de respeto y creo que lo están tomando muy a la ligera. Hasta que no pase un accidente van a quedar contentos", añadió.
Advirtió sobre las caretas
También explicó que el uso de caretas incrementa el peligro, ya que los impactos pueden generar rebotes que derivan en lesiones internas como coágulos, una situación que podría pasar desapercibida hasta convertirse en un problema serio.
Finalmente, Julio César Chávez dejó en claro que, aunque celebra el éxito económico y mediático de estos eventos, considera fundamental que se priorice la integridad de quienes participan.
Su mensaje fue directo: el boxeo no es un espectáculo cualquiera, sino una actividad de alto riesgo donde cada golpe puede marcar la diferencia entre salir ileso o enfrentar consecuencias irreversibles.
"Es un deporte de peligro, uno se sube al ring y no sabes cómo te bajas. Aparte con careta es más peligroso porque los golpes rebotan, y es donde vienen los coágulos de sangre“, sentenció.
