Venezuela celebrará en grande tras conquistar por primera vez el Clásico Mundial de Béisbol, por lo que el Gobierno decretó para este miércoles un Día de Júbilo Nacional para celebrar un triunfo que ha desbordado las calles, las redes sociales y el corazón de millones de venezolanos.
La presidenta interina Delcy Rodríguez anunció la medida en un mensaje a través de sus redes sociales: “He decidido decretar mañana (miércoles) como Día de Júbilo Nacional, no laborable, con excepción de los trabajadores de servicios esenciales, para que nuestra juventud salga a las plazas, a los parques y a las canchas a festejar”.
La convocatoria incluye un llamado directo a la ciudadanía a participar en celebraciones públicas y un gran concierto nacional bajo el lema: “Venezuela triunfa unida”.
Esto luego de que Venezuela derrotó la noche de este martes por 3-2 a Estados Unidos en Miami, en un duelo cargado de tensión que se resolvió en el último suspiro.
El héroe fue Eugenio Suárez, quien conectó un doble decisivo en la novena entrada para sellar la victoria.
Tras el último out, los jugadores venezolanos corrieron al campo entre lágrimas, abrazos y una celebración que se extendió hasta las gradas, donde miles de aficionados cantaron el himno nacional.
“Venezuela triunfa unida”
La presidenta Delcy Rodríguez resaltó el sentimiento colectivo en un segundo mensaje: “¡Venezuela triunfa unida! Por primera vez somos campeones del Clásico Mundial de Béisbol. Este triunfo es la victoria de la pasión, el talento y la unión que nos caracteriza como venezolanos”.
Y esto ocurre ante el mayor rival que pudiera existir: Estados Unidos, y luego de años de crisis económica y política, por lo que la victoria desató sentimientos de identidad, orgullo y cohesión nacional.
Con este título, Venezuela entra en la élite del béisbol internacional, se convierte en la segunda nación latinoamericana en ganar el Clásico Mundial, solo después de República Dominicana (que lo logró en 2013).
Y es además el nuevo campeón de un torneo dominado históricamente por potencias como Japón y Estados Unidos, sobre todo en el contexto político y económico actual en que la lucha se veía fuera de proporción.
