El futuro del Club Puebla se ha convertido en uno de los temas más polémicos del futbol mexicano en los últimos días. La posibilidad de su “desaparición” ha encendido las alarmas entre la afición, aunque en realidad el problema apunta más a una transformación radical que a la extinción de la franquicia.
¿A qué se debe?
De acuerdo con información revelada por el periodista Pepe Hanan, la directiva analiza seriamente cambiar por completo la identidad del equipo debido a un conflicto legal que podría obligarlo a dejar de existir tal como se le conoce.
El origen del problema radica en un litigio por los derechos del nombre, escudo y elementos históricos ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.
El empresario Ricardo Henaine, expropietario del club, es quien posee las marcas registradas desde 2013 y ha reclamado compensaciones por su uso.
Aunque existían acuerdos que permitían utilizar estos distintivos, dichos contratos están por vencer en 2026, lo que coloca a la institución en un escenario crítico.
En caso de perder la disputa, el equipo no podría seguir utilizando el nombre, el escudo ni el emblemático apodo de “La Franja”, lo que obligaría a un cambio total de imagen.
Tendrían nuevo nombre
Ante este panorama, surge la posibilidad de que el club adopte una nueva identidad como “Reales del Puebla”, lo que implicaría modificar uniforme, símbolos y toda su historia visual, en una de las transformaciones más drásticas que se recuerden en la Liga MX.
Aunado a esta situación, la inminente venta del equipo durante el verano abre todavía más el abanico de escenarios. La llegada de nuevos dueños podría detonar no solo el cambio de nombre, sino incluso una mudanza de sede, lo que terminaría por romper completamente con la tradición poblana.
Así, más que una desaparición absoluta, lo que está en juego es la identidad de una institución histórica. El desenlace dependerá del fallo legal y de las decisiones empresariales que se tomen en los próximos meses, mientras la incertidumbre crece entre los seguidores que temen ver el fin de una era.
