La fiebre de la repesca internacional comenzó oficialmente en la perla tapatía con el arribo de las delegaciones internacionales.
En un contraste absoluto frente a los traslados ostentosos de las grandes potencias futbolísticas, la Selección de Nueva Caledonia aterrizó en Guadalajara para encarar la fase definitiva de los Play-offs de la FIFA.
El representativo del archipiélago del Pacífico completó un extenuante viaje utilizando aerolíneas comerciales para instalar su campamento base en el occidente de México, donde buscará una clasificación histórica a la Copa del Mundo 2026.
Los futbolistas de la escuadra oceánica fueron captados en las terminales aéreas esperando pacientemente sus equipajes personales y utilizando sus propias maletas como asientos improvisados, reflejando la realidad de un balompié que se gestiona con recursos limitados pero con un alto sentido de pertenencia.
El combinado de Oceanía se ganó el derecho de disputar esta reclasificación intercontinental tras caer en la final de su zona ante Nueva Zelanda. A pesar de partir en el papel como la víctima del cuadro eliminatorio frente a Jamaica, el plantel irradia optimismo bajo la premisa deportiva de que representan a un territorio pequeño de ultramar que no tiene absolutamente nada que perder y mucho por ganar.
La plantilla de 26 futbolistas convocados por el técnico Johann Sidaner para esta aventura combina a elementos destacados de su liga doméstica con jugadores que militan en la cuarta y quinta categoría del balompié de Francia.
El referente mediático de este grupo es Angelo Fulgini, volante con experiencia en ligas de mayor exigencia, quien será el encargado de guiar el ataque. El objetivo inmediato de la delegación es el reconocimiento del terreno de juego y la rápida aclimatación al huso horario y la altitud del estado de Jalisco.
Este grupo sabe que la oportunidad de jugar en un estadio mundialista como el Akron es una vitrina inigualable para sus carreras.
El ganador de este choque entre Nueva Caledonia y Jamaica avanzará a la final de la ruta por el boleto mundialista, donde el representativo de la República Democrática del Congo ya espera rival para el próximo martes 31 de marzo.
Por ahora, los seleccionados de la isla del Pacífico Sur se concentran en su hotel en Guadalajara, listos para iniciar las sesiones de entrenamiento en canchas locales y demostrar que el balompié no entiende de presupuestos cuando el corazón y la ilusión empujan desde el centro del campo.
