A solo unos días de volver a abrir sus puertas, el Estadio Azteca se encuentra en la recta final de su transformación y ya deja ver los resultados de una renovación que apunta a colocarlo nuevamente entre los recintos más importantes del mundo.
Así fueron las pruebas
La expectativa crece conforme se acerca la fecha marcada en el calendario, y las últimas pruebas han sido clave para confirmar que todo está listo.
Uno de los avances más relevantes fue la realización de las pruebas de sonido y video, las cuales resultaron exitosas. Durante este proceso se evaluó el funcionamiento de un moderno sistema de audio compuesto por cientos de bocinas distribuidas estratégicamente en todo el inmueble, con el objetivo de lograr una cobertura uniforme.
También se calibraron las pantallas LED de gran formato, se ajustó la iluminación tipo espectáculo y se revisó la calidad acústica en distintas zonas.
Estas verificaciones no solo garantizan una mejor experiencia para el público, sino que también aseguran estándares de primer nivel para transmisiones internacionales.
En cuanto a la imagen del estadio, el cambio es evidente. El interior luce completamente renovado, con nuevas butacas en diferentes tonalidades, zonas más cómodas para los asistentes y una cancha en excelentes condiciones.
Además, ya se colocaron las letras de “Estadio Banorte” en la parte exterior, marcando así una nueva etapa en la historia del inmueble y reforzando su identidad de cara al futuro.
Aunque por dentro el recinto presenta un aspecto moderno y funcional, por fuera aún se perciben trabajos en proceso, especialmente en las áreas de accesos y estacionamiento, donde continúan las adecuaciones para mejorar la experiencia del aficionado desde su llegada.
La reapertura de este emblemático escenario se llevará a cabo con el esperado duelo entre Selección Mexicana y Selección de Portugal este 28 de marzo, un partido que marcará el inicio de una nueva era para el histórico coloso que próximamente se convertirá en tres veces mundialista.
