La controversia en el futbol mexicano explotó tras el partido entre Mazatlán y Cruz Azul, luego de que se reportó que presuntamente estuvo relacionado con un amaño de apuestas.
¿Qué ocurrió?
El caso tomó fuerza cuando comenzó a circular una captura de pantalla, que fue compartida por el periodista David Medrano, donde el servicio de atención de BetVIP.mx justificó la anulación de una apuesta ganadora argumentando que el encuentro estaba “arreglado”.
De acuerdo con la conversación, el apostador había jugado a que Agustín Palavecino recibiría tarjeta amarilla, situación que efectivamente ocurrió durante el compromiso.
Sin embargo, al solicitar el pago, la plataforma respondió que la jugada quedaba invalidada por tratarse de un evento sospechoso.
Incluso, el propio mensaje explicaba que un partido “arreglado” implica que el resultado pudo haber sido preacordado, lo que encendió de inmediato la polémica en redes sociales.
El supuesto motivo del amaño nunca fue claro ni sustentado. No existió investigación oficial por parte de la liga, autoridades deportivas o algún organismo regulador.
Todo surgió a partir de un mensaje aislado del soporte técnico, enfocado únicamente en una apuesta específica y no en el desarrollo completo del encuentro, el cual finalizó empatado. Esto generó dudas, pero también muchas interpretaciones sin pruebas sólidas.
Casa de apuestas se retracta
Ante la presión mediática, la casa de apuestas no tardó en pronunciarse. BetVIP.mx aclaró que se trató de un error interno en la comunicación con el cliente, desmintiendo cualquier insinuación de arreglo. Además, aseguró que las apuestas ganadoras sí fueron pagadas y que el incidente no reflejaba su postura oficial.
El episodio deja una lección importante: en el mundo de las apuestas, una mala respuesta puede desatar una tormenta que pone en duda la integridad del deporte, incluso sin evidencia real.
